El director del Patronato de la Alhambra, Reynaldo Fernández, durante su visita a la mazmorra
El director del Patronato de la Alhambra, Reynaldo Fernández, durante su visita a la mazmorra - EFE
ALHAMBRA GRANADA

La Alhambra de Granada recupera su mazmorra más grande

El monumento cuenta con una veintena de silos, que servían para aprisionar personas y conservar especias o grano

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Fueron utilizadas durante años como lugar de cautiverio para prisioneros que eran bajados con cuerdas por la boca del silo, de la que ahora cuelga una moderna escalera que desciende a un lugar de la historia que la Alhambra ha querido recuperar con la puesta a punto de su mazmorra más grande. El monumento de Granada ofrece a los visitantes la interpretación de una de las construcciones más comunes de la fortaleza nazarí, como son estos silos, que también fueron usados para almacenar grano, especias y todo tipo de elementos.

La mazmorra está situada en el subsuelo del Secano, un espacio a cielo abierto comprendido entre la Torre del Agua y el Palacio de Abencerrajes, próximo a los restos de los talleres de cerámica o madera que se emplearon en la construcción del monumento, en una zona que fue especialmente maltratada durante la invasión francesa del siglo XIX y en la que no empezó a actuarse hasta casi 200 años más tarde. El erial en el que este lugar se convirtió dio pie al nombre que ahora recibe el entorno.

En concreto, esta mazmorra permaneció sepultada hasta que, en los años 90, comenzaron a acometerse trabajos arqueológicos que concluyeron en 2003 con la limpieza de la galería. Consta de una boca –actualmente protegida con ladrillo– que da paso a una enorme oquedad con planta de forma circular en cuyo centro, a cielo abierto, solían ubicarse un desagüe, mientras que los extremos del habitáculo se reservaban para una suerte de camastros individuales sobre los que se recostaban los reclusos.

Tiene hasta ocho metros de profundidad y se extiende a lo largo de 20 metros, lo que la convierte en la mazmorra de mayor tamaño de las veinte que han sido contabilizadas en la Alhambra. En concreto, dentro de la Alcazaba hay media docena, dos situadas bajo las torres del Homenaje y de la Vela, mientras que junto a la base de la Torre Quebrada está la más interesante de las conservadas, por su estructura y por los restos.

Según ha explicado en su visita a la mazmorra el director del Patronato de la Alhambra y el Generalife, Reynaldo Fernández Manzano, este espacio ha sido intervenido durante el primer trimestre de 2018 por el servicio de restauración de bosques, jardines y huertas de la institución y su trabajo se ha centrado en proteger las estructuras existentes en la zona, así como en la mejora de la topografía del terreno para evitar la acumulación de lluvias y destacar el acceso al silo.