David Espinosa, tras ser agredido en la sala Mae West
David Espinosa, tras ser agredido en la sala Mae West - D. E.
SUCESOS

Un boxeador malagueño denuncia una «brutal» agresión en una discoteca de Granada

David Espinosa relata la paliza que le propinaron los porteros de la sala Mae West: «Estuve a punto de morir»

GranadaActualizado:

El boxeador malagueño David Espinosa salió el pasado viernes 8 de diciembre a la discoteca Mae West. Lo que iba a ser una noche de fiesta y diversión acabó convirtiéndose en una de las peores experiencias vitales del joven, como ha relatado a través de sus redes sociales. Según ha narrado en varios vídeos que colgó en Internet, fue víctima de una paliza que le habrían propinado los porteros de esta sala de Granada, en la que ya se han registrado varios casos similares con anterioridad.

Siempre según el relato del boxeador, Espinosa llegó a la Mae West acompañado de dos amigos. «Nada más entrar», uno de ellos protagonizó un rifirrafe con uno de los porteros: «Le tiró la copa encima». Tras pedirle explicaciones, varios porteros inmovilizaron al muchacho en el suelo por decir, supuestamente, que a él le daba igual si era o no un portero el que le había derramado el cubata: «Se lo llevaron para fuera para seguir pegándole».

David Espinosa y el amigo restante se habrían limitado a observar hasta que otros tantos efectivos de seguridad les guiaron a lo que ellos creían que sería la salida de la discoteca. Sin embargo, al boxeador lo llevaron «a un sitio» donde, entre una decena de porteros, le inmovilizaron y le dieron «una paliza brutal» en la que habrían empleado incluso un puño americano, causándole diversas lesiones: «Son unos animales, pero no tienen cojones a venir uno por uno».

«Golpes por todos lados»

El joven asegura en sus vídeos que le dieron «golpes por todos lados»: «Me tiraron al suelo… […] Hubo un momento que no sentía los golpes». Por un momento, el joven boxeador temió por su vida, pero en un arrebato de coraje, consiguió levantarse, se zafó de los porteros y corrió en dirección a las largas escaleras que hay a la entrada de la discoteca: «Intentaron tirarme, podría haberme matado… Estuve a punto de morir». Atemorizado, asegura, Espinosa entró en un taxi para evitar que se prolongara el incidente.

David Espinosa presenta contusiones y magulladuras por todo el cuerpo, tiene una muela parcialmente rota, su labio está partido y requiere de muletas para caminar a causa de un esguince de tobillo. El boxeador malagueño ha subido varias fotos de su rostro en la red social Instagram, donde ha narrado su versión de lo sucedido para que se tomen «medidas justas».

Este periódico ha tratado sin éxito de contrastar la versión del joven con la del abogado de la discoteca Mae West, que por el momento tampoco ha emitido ningún comunicado al respecto.

.