Un niño haciendo sus deberes
Un niño haciendo sus deberes - REUTERS

Condenado un padre de Granada por llamar «julandrón» a su hijo por no atinar con los deberes

«Si tengo bolis y los multiplico, cómo pollas me va a dar gomas, me dará bolis», le espetó en referencia a una multiplicación

GRANADAActualizado:

La Audiencia Provincial de Granada ha condenado a un padre por referirse a su hijo en términos como «julandrón» o «tonto» mientras le ayudaba con los deberes escolares, según ha adelantado el diario Ideal. Al progenitor, denunciado por su expareja, se le ha impuesto un castigo de ocho días de localización permanente, como ya había acordado el Juzgado de lo Penal 5 de Granada, que le absolvió de los delitos de maltrato habitual y malos tratos en una sentencia que fue recurrida por la madre, cuyo recurso ha sido desestimado.

La Sección Segunda de la Audiencia ha considerado probado el delito leve de vejaciones, acreditado gracias a un vídeo que grabó la hermana del menor para enviárselo a la madre. El padre se dirigió al niño en tono humillante e intimidatorio con expresiones del tipo: «trae el puto lápiz», «qué tonto eres, macho», «so alcornoque» o «si tengo bolis y los multiplico, cómo pollas me va a dar gomas, me dará bolis».

«Si uno y son dos y estos son cuatro, pues por dos, julandrón, dilo, que te lo voy a sacar de un bofetón», agregó el padre al tiempo que le instaba a «hablar como un tío». Según la madre de menor, se trata de una conducta de maltrato habitual, si bien la Audiencia considera que no hay elementos probatorios relevantes para atribuirle la comisión de este delito: «No parece suficiente para una condena paterna por malos tratos habituales cuenten que el acusado se pone nervioso cuando se pone a hacer los deberes, pierde los nervios y grita e insulta».

Aunque el padre «le da ocasionalmente alguna colleja», y tras evaluar detalladamente las periciales psicológicas sobre ambos menores, de 13 y 11 años, el tribunal únicamente considera probado el delito de vejaciones. Es por eso que la madre, que ha ejercido de acusación particular, solicitó la celebración de una nueva vista en la Audiencia para volver a evaluar si el maltrato era habitual, extremo que «no procede», según el tribunal.