El médico Jesús Candel, conocido como Spiriman, ha sido inhabilitado por insultar.
El médico Jesús Candel, conocido como Spiriman, ha sido inhabilitado por insultar. - L. R.
SANIDAD GRANADA

La inhabilitación de Spiriman se tramitó con «prisa» antes que otras denuncias

El Colegio de Médicos de Granada aún no ha resuelto la denuncia que un profesional presentó un escrito hace más de un año

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El Colegio de Médicos de Granada ha tenido preferencia por el expediente sancionador contra Jesús Candel, conocido como Spiriman. Las denuncias que acumula Candel por las declaraciones hechas en sus vídeos están siendo resueltas de forma prioritaria, pues aún no se han tramitado escritos similares presentados con anterioridad por otros médicos que no tienen noticias del estado en que se encuentra su caso.

Es lo que le ocurre a Rafael Nieto, un médico que presentó un escrito dos semanas antes que la otra denunciante, el 16 de febrero de 2017 en el que denunciaba los «efectos colaterales» que le acarreó la fusión hospitalaria, por los que se vio obligado a estar de baja durante seis meses. A día de hoy asegura que no sabe nada del asunto.

A pesar de que ha pasado ya más de un año, el Colegio Oficial de Médicos se ha limitado a abrir la investigación de su denuncia, sin más, lo que pone de manifiesto que la institución ha relegado a un segundo plano al menos el caso de Nieto, quien asegura no tener noticias del procedimiento desde el pasado mes de diciembre, cuando se le notificó la apertura de «diligencias informativas».

El COM, por su parte, esgruime que ambos procedimientos se iniciaron a la par y que si el de Nieto no ha avanzado es porque se han solicitado en varias ocasiones sin éxito «nuevas declaraciones» a la parte denunciada, lo que «ha demorado el proceso».

Se trata de un hecho similar a lo que ocurrió con la avalancha de denuncias por supuesto machismo por parte de Candel en el hospital donde trabajaba. El centro procedió a la apertura de una investigación mientras que se desconocía el estado del caso de la única mujer del servicio de mantenimiento, la cual comunicó meses atrás que estaba siendo acosada por su jefe sin que por el momento se haya resuelto su expediente. El entorno de Spiriman achaca estas coincidencias a la «prisa» por inhabilitarle.

Inhabilitado por insultar

Candel ha sido inhabilitado esta misma semana por referirse a una compañera del servicio de urgencias en términos despectivos, como «sinvergüenza» o «víbora», lo que le ha acarreado 30 días de suspensión del ejercicio profesional, lo que únicamente le impediría trabajar en el sector privado, según fuentes expertas consultadas. Se trata de la segunda de las once denuncias interpuestas contra él por otros compañeros ante el Colegio de Médicos de Granada; de las nueve restantes, algunas ya están en trámite.

La primera concluyó que las declaraciones de Candel estaban justificadas porque prima la seguridad del paciente, pues en esencia pedía que se denunciasen cualquier negligencia cometida por un médico. En cambio, en la segunda, el Colegio de Médicos sostiene que Jesús Candel incurre en una falta «grave» al incumplir el código deontológico por referirse con términos despectivos a su compañera. El hecho de que no mostrara arrepentimiento ha sido considerado como un agravante, aunque Candel ya ha adelantado que tiene previsto continuar como hasta ahora.

Esta inhabilitación abre la puerta a futuras resoluciones similares por parte del Colegio de Médicos de Granada, que en todo momento se ha pronunciado en contra de la escalada de violencia verbal protagonizada por Candel desde que comenzó su particular lucha contra la corrupción en la sanidad pública andaluza. Por su parte, Spiriman ha interpretado este expediente como una traición por parte del presidente colegial, Jorge Fernández Parra, que accedió al puesto gracias al apoyo brindado por Candel poco después de emprender las movilizaciones que forzaron la marcha atrás de la fusión hospitalaria.