Imagen de archivo de una sanitaria atendiendo a un paciente en el hospital Reina Sofía de Córdoba
Imagen de archivo de una sanitaria atendiendo a un paciente en el hospital Reina Sofía de Córdoba - RAFAEL CARMONA
SALUD

La Junta de Andalucía, obligada a contratar a una médico discriminada por estar embarazada

Fue calificada como «no apta» a ocupar un puesto de sustitución en el área de radiofarmacia a pesar de estar la primera en la lista

Actualizado:

Cuando el hospital Reina Sofía de Córdoba inició el proceso de selección para cubrir una sustitución por embarazo en el puesto de Facultativo Especialista Área especialidad Radiofarmacia, fue otra embarazada la primera en la lista de la bolsa que, supuestamente, debía ocupar este puesto.

Pero a la doctora no se le hizo ningún contratro porque, tras pasar un control médico que atestiguó su embarazo, fue calificada como «no apta» para prestar este servicio, según el sistema de gestión de prevención de riesgos laborales. De esta forma, la afectada interpuso una demanda indicando que no fue contratada porque estaba embarazada, lo que consideraba una discriminación por razón de sexo que, además, vulneraba las normas de la convocatoria del puesto.

El Juzgado Contencioso Administrativo 2 de Granada ha fallado ahora a favor de la facultativa y obliga al Servicio Andaluz de Salud a formalizar el contrato que se le denegó en su momento.

La Junta de Andalucía ha acatado la sentencia y no presentará recurso, y desde el hospital cordobés han lanzado un comunicado pidiendo disculpas y asegurando que procederán a «la contratación de esta profesional en las mismas condiciones que se ofertaron en su día». Alegan que, «en su momento, este hospital actuó pensando en la protección del bebé y de la madre, ya que se trata de un servicio en el que se trabaja con radiofármacos y hubiera habido riesgo para ambos».

Pero, según la sentencia, el procedimiento a seguir tendría que haber pasado por derivar a la doctora a un puesto compatible con su estado, por lo que ahora el centro hospitalario asume su error, afirmando que «la Administración sanitaria siempre vela por los derechos de la mujer», y apostilla que sus plantillas «son mayoritariamente de mujeres».