Mujeres durante una manifestación contra la violencia machista.
Mujeres durante una manifestación contra la violencia machista. - ABC
VIOLENCIA DE GÉNERO

Una mujer es condenada por una falsa denuncia de violencia de género contra su ex novio

Un juez de Granada desmonta los supuestos malos tratos y acusa a la denunciante actuar por «venganza»

GRANADAActualizado:

Aunque solo ocurre en el 0,01% de los casos, según datos oficiales, a veces pasa. Una mujer ha sido condenada a abonar una indemnización de 4.500 euros por presentar una denuncia falsa contra su exnovio. Así lo ha acordado el Juzgado de lo Penal 2 de Granada, que ha sentenciado a la mujer por incurrir en un delito cuando, en 2015, acusó de malos tratos al que fue su compañero sentimental, el cual estuvo detenido e inmerso en un proceso judicial que quedó en nada. El fallo judicial no es firme y puede ser recurrido.

La falsa denuncia fue archivada por el un juzgado de violencia sobre la mujer tres meses después de que ella la presentara. Su actuación, calificada de «torticera» por el propio magistrado que ahora ha condenado a la mujer, podría haberle supuesto una pena de hasta 15 meses de cárcel, aunque finalmente el castigo se ha limitado a la sanción económica, además de los reproches espetados por el juez, que la acusa por derrochar «los recursos estatales en la denodada lucha contra la violencia de género».

El magistrado reconoce en su sentencia, de la que ha dado cuenta en exclusiva el periódico Ideal, que «hay pocas situaciones más deshonrosas que verse sometido a un proceso penal como presunto autor de unos actos de violencia de género». Por ese atentado contra el honor del hombre, la mujer ha sido condenada después de que el juzgado, tras chequear su testimonio, llegara a la conclusión de que los hechos denunciados son «falsos».

Ella aseguró en su denuncia que había sido víctima de violencia de género durante seis años, desde 2008 hasta 2014, con «vejaciones, insultos, maltrato psicológico continuado y golpes» en distintos episodios que detalló con todo tipo de detalles sin llegar a concretar las fechas en las que se produjeron. «Tergiversó la realidad» y denunció unos hechos «inventados y manipulados», según se desprende de la sentencia.

La denunciante no aportó ningún informe médico que avalara las supuestas agresiones y la propia testigo propuesta por ella tampoco ratificó la versión de la mujer, que ha mutado el relato de los hechos. Según el juez, ella era plenamente consciente «de la falsedad de los gravísimos hechos que denunciaba» y de hecho ocultó «datos relevantes que demostraban la inexistencia del maltrato».

El magistrado va más allá y aprecia cierta «premeditación», fundamentada en una amenaza que profirió la denunciante contra la actual pareja del supuesto agresor, lo que le lleva a pensar que barajaba la falsa denuncia como un arma contra él y su novia.

El magistrado insiste en que actuó con «malicia» y utilizó la denuncia como «instrumento de venganza» que carecía de «de cualquier rigor y seriedad». El juez arguye que además es «ilógico» que la denunciante «pretendiera reanudar la relación sentimental» con un maltratador habitual. Por el contrario, fuentes expertas en la materia recuerdan a ABC que este extremo es posible y se enmarca dentro del ciclo de «luna de miel», una de las fases de la violencia de género en la que el agresor es perdonado por la víctima.