Imagen del final de la última excavación para buscar los restos de Lorca, en 2016.
Imagen del final de la última excavación para buscar los restos de Lorca, en 2016. - L. R.
MEMORIA HISTÓRICA

Podemos pide otra excavación para buscar los restos de Federico García Lorca en Granada

La formación se basa en una vieja teoría para instar a la Junta de Andalucía a que exhume en un punto concreto de Alfacar

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Podemos quiere que se acometa una nueva excavación para tratar de encontrar los restos de Federico García Lorca en el parque homónimo de Alfacar, el municipio de Granada donde en 2009 ya se buscó sin éxito el cuerpo del poeta con base a las investigaciones del hispanista Ian Gibson, que también se ha mostrado favorable a indagar en la misma zona, aunque en un punto distinto al que apuntó en un principio.

Esta nueva –y vieja– teoría se fundamenta en el testimonio de dos personas: el exvicepresidente socialista de la Diputación, Ernesto Molina, y el alcalde socialista del municipio de Jun, José Antonio Rodríguez Salas, que ha llegado a desdecirse de aquella afirmación. Supuestamente, ambos fueros testigos de la aparición de restos óseos humanos durante la construcción del parque Federico García Lorca de Alfacar en 1986, un hecho que podría ser constitutivo de delito.

Esos restos habrían sido luego sepultados bajo cemento para agilizar la culminación de las obras en la plazoleta central del parque, en un punto exacto que quedó señalado y donde las pruebas hechas con georradar revelan una anomalía en el terreno, que es lo máximo que puede indicar la maquinaria empleada. Se desconoce, pues, con qué se corresponde dicha alteración del suelo.

Las pruebas del georradar fueron realizadas por Luis Avial, dueño de la empresa Falcon High Tech y al que la Junta de Andalucía expedientó en 2009 por utilizar en este enclave el aparato sin los permisos necesarios. Avial asegura que recientemente ha llevado a cabo una reconstrucción –en Toledo– y considera, por los resultados arrojados por la máquina, que lo que hay a 20 centímetros del suelo del parque de Alfacar podrían ser restos humanos.

La única «pista» que relaciona la supuesta aparición de esos restos con la fosa del poeta es que, entre los huesos, también habría aparecido restos de una muleta, y se da la circunstancia de que Lorca fue fusilado junto a los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, además del maestro republicano Dióscoro Galindo, que era cojo.

El parlamentario autonómico de Podemos, Jesús de Manuel, ha instado este miércoles a la Junta de Andalucía a que asuma los costes de la exhumación, de acuerdo con la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, para «comprobar la veracidad de los diversos testimonios» que señalan la fuente del parque como el posible lugar de enterramiento de Lorca y los otros tres fusilados.

Jesús de Manuel también ha comentado en rueda de prensa que además pedirá a la Junta en la comisión de Memoria Democrática del Parlamento andaluz que se exhumen «todas las fosas de la carretera de Víznar a Alfacar, donde se estima que hay cientos de personas desaparecidas».

Choque de teorías

Es ahí, en la carretera que va de Víznar a Alfacar, donde la otra gran línea de investigación señala como el posible lugar de enterramiento del poeta. En concreto, en el Barranco de Víznar, una zona en la que hay cientos de personas enterradas y donde la Junta ya ha previsto actuar, aunque de momento se desconocen más detalles sobre esta exhumación, que fue publicada en el BOJA del pasado verano.

Es ahí, y no en el parque, donde el investigador Miguel Caballero y el arqueólogo Javier Navarro, que reniegan de la teoría que secunda Podemos, creen que podría encontrarse los restos del poeta, pues aseguran tener localizada una fosa no convencional con tres cuerpos y afirman que en la zona nunca se produjeron fusilamientos de tres personas. Esta hipótesis implicaría que los restos de Federico García Lorca no se encontrarían en dicha fosa y, por tanto, que su cadáver fue trasladado en algún momento.

Estos investigadores fueron los mismos que en 2016 encabezaron un equipo científico multidisciplinar para buscar los restos del poeta en el conocido como Peñón del Colorao, que fue utilizado como campo de instrucción de Falange durante la Guerra Civil: el lugar intermedio entre el Barranco de Víznar y el parque que lleva el nombre de Lorca.

Es ahí donde dos guardias de asalto que fueron testigos del fusilamiento de Lorca señalaron que fue enterrado el poeta, como recogió el periodista y falangista Eduardo Molina Fajardo en su libro póstumo 'Los últimos días de Federico García Lorca', considerada la investigación más profunda, creíble y certera hecha hasta la fecha, y en la que basa Miguel Caballero su trabajo.

En la excavación de 2016 comisariada por Navarro y Cabellero fueron halladas dos balas que, según los estudios realizados por los investigadores, podrían corresponderse con las empleadas en una ejecución similar y llegaron a la conclusión de que en este lugar algo fue enterrado y desenterrado más tarde, a mediados del siglo XX.

Este paraje sufrió una importante transformación en los años 80 al quedar sepultado bajo toneladas de tierra el suelo original cuando se intentó edificar un campo de fútbol cuya construcción se paralizó por las críticas de, entre otros, la propia Isabel García Lorca, que manifestó su negativa en una carta donde aseguraba que es ahí donde fue enterrado su hermano.