La futurible moción de censura ya ha sido rubricada por todos los concejales del PP
La futurible moción de censura ya ha sido rubricada por todos los concejales del PP - ABC
AYUNTAMIENTO DE GRANADA

El PP deja a Ciudadanos sin excusas para recuperar el Ayuntamiento de Granada

Los ediles populares investigados estarían dispuestos a dimitir para que salga adelante la moción de censura al PSOE

GranadaActualizado:

La crónica política granadina de la pasada semana estuvo marcada por el atípico ultimátum de Luis Salvador (Ciudadanos) al alcalde de Granada, el socialista Francisco Cuenca, imputado desde hace un año. O dimite –a cambio de C’s mantenga su apoyo a otro regidor del PSOE– o será reprobado, un gesto simbólico que no conllevaría un cambio de signo en el Ayuntamiento. La moción de censura, que auparía al PP a la Alcaldía, quedó descartada, dijo Salvador, porque seis ediles populares también están siendo investigados. Ese era el argumento. Hasta este martes.

Si la excusa era la de los concejales investigados, ya no es tal. Las declaraciones del portavoz adjunto del grupo municipal popular, Antonio Granados, en el matinal local de Esradio han dejado este martes sin razones a Ciudadanos. El PP estaría dispuesto a sacrificar a sus seis ediles investigados para que, con el apoyo indispensable de la formación naranja, salga adelante la moción de censura que devolvería a los populares el mando municipal. Por ahora, Ciudadanos guarda silencio ante este nuevo panorama.

Algunos de los ediles imputados habrían manifestado en el seno interno del grupo su voluntad de dar un paso atrás a cambio de recuperar la Alcaldía, según Granados. Esta máxima no ha sido ni confirmada ni desmentida oficialmente por el grupo municipal, que ha renunciado a hacer declaraciones. Su portavoz, Rocío Díaz, podría convertirse en la primera alcaldesa de Granada si la hipotética moción de censura recabara finalmente el apoyo de Ciudadanos, que ejerce de partido bisagra.

Lo que diga Génova

El PP aún no ha perfilado quién será el candidato en la capital de cara a las elecciones municipales de 2019, aunque es un asunto que pretenden tener cerrado antes de que termine este año. Para ello, desde Génova 13 se ha encargado la elaboración de una encuesta con la que sondear qué alcaldable sería el más apropiado. Porque esa es –o era– la hoja de ruta prevista: aguardar a los próximos comicios, dada la negativa de Ciudadanos a apoyar una moción de censura.

Pero las declaraciones oficiosas de Granados dibujan un escenariodistinto; escenario que, por otro lado, podría cambiar en algún momento, pues está sujeto a distintas variables todavía por determinar. Para empezar, el compromiso de Ciudadanos tendría que ser firme para que los seis concejales populares renuncien a sus actas, algo que aún está por ver.

El resto está en manos de los jueces, de quienes depende que tanto Cuenca como los ediles del PP continúen siendo investigados. Cualquier cambio en ese sentido podría modificar el rumbo de los acontecimientos. En el caso del regidor socialista, su imputación se debe a la externalización del control de cursos de formación en 2010 y 2011, durante su etapa como delegado de Economía en Granada de la Junta de Andalucía. Francisco Cuenca resta importancia al asunto y defiende su inocencia porque se habría limitado a firmar.

Por su parte, los concejales populares se han visto salpicados por la presunta corrupción urbanística del anterior equipo de gobierno. Su participación en la junta de gobierno local a la hora de votar asuntos que están siendo investigados, fueran o no conscientes de las supuestas irregularidades, ha sido suficiente, a ojos de la juez que instruye el caso Nazarí, para imputarles.

Ellos sostienen que la rutina municipal impide tener un conocimiento exhaustivo de los expedientes que pasan por este órgano y que se habrían limitado a votar, confiados en el buen hacer de la exconcejal de Urbanismo, Isabel Nieto, y el exalcalde, José Torres Hurtado, sobre quienes recaen las culpas de cualquier posible irregularidad; ambos están también imputados por múltiples delitos.