El médico Jesús Candel, conocido como Spiriman, en una manifestación en Granada.
El médico Jesús Candel, conocido como Spiriman, en una manifestación en Granada. - L. R.
SANIDAD GRANADA

Spiriman persevera en su «estrategia» de insultos y amenaza con sacar más «información»

Jesús Candel se muestra «tranquilo» tras ser inhabilitado por el Colegio de Médicos de Granada, que aún debe resolver nueve denuncias más contra él

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La inhabilitación no va a frenarle. Jesús Candel, conocido como Spiriman, pretende continuar con su «estrategia» de insultos a pesar de la sanción que le ha impuesto el Colegio de Médicos de Granada por descalificar a una compañera del servicio de urgencias, a la que se refirió con términos como «cabrona», «sinvergüenza» o «víbora», según él, porque ella le había difamado. Por ello, Candel ha sido castigado con un mes de suspensión del ejercicio profesional, una decisión ante la que cabe recurso.

La resolución deja claro que no solo persigue sancionarle, sino además acabar con sus reiterados insultos. «Discrepamos y rechazamos su forma de actuar», asevera la junta directiva del Colegio de Médicos, si bien reconoce que el fin de Candel no es otro que «mejorar la sanidad». De hecho, ese ha sido el argumento –que prima el interés del paciente– que ha impedido hasta ahora que Candel fuera inhabilitado, pero su perseverancia y su falta de arrepentimiento han sido interpretados como agravantes a la hora de inhabilitarle.

En total, según ha apuntado el médico en un vídeo, son 11 las denuncias interpuestas contra él ante la institución colegial por compañeros del gremio que se han sentido injuriados por Spiriman. La primera se resolvió a favor de Candel y la segunda ha sido la que ha conllevado el mes de inhabilitación, precisamente por reincidir en la estrategia de insultos. Restan por instruir las otras nueve denuncias y Candel ya ha sido citado a declarar por la siguiente.

«La información es poder»

Candel ha asegurado a este periódico que se encuentra «tranquilo» y su intención no es otra que la de continuar como hasta ahora. «Los expedientes van a venir de puta madre para que conozcáis a esas personas que yo he provocado», advierte en su último vídeo: «Es difícil explicaros la tranquilidad que tengo, porque tengo mucha información». «Vais a oír declaraciones muy duras, por lo que yo le dije cabrón a este sinvergüenza», ha afirmado, en referencia al médico que interpuso la tercera denuncia.

Spiriman insiste en que «la información es poder» y que «el tópico de “los insultos te quitan la razón” es la lacra de nuestro sistema corrupto». Se siente fuerte para seguir denunciando irregularidades en la sanidad pública de Andalucía, a pesar de las incesantes quejas por el tono y el contenido de sus declaraciones. La escalada de violencia desde que comenzó su batalla ha provocado tensiones entre él y multitud de personas tanto ajenos a él como de su círculo más próximo.

Entre las personas de las que se ha distanciado se encuentra Jorge Fernández Parra, presidente del Colegio de Médicos de Granada, cargo al que accedió aupado por Spiriman al comienzo de su periplo contra la fusión hospitalaria que finalmente la Junta tuvo que revertir tras las movilizaciones masivas de la ciudadanía. Desde entonces hasta ahora, Fernández Parra había impedido que Jesús Candel fuera expedientado gracias a las negativas de su junta directiva, en contra del criterio de otros miembros del Colegio de Médicos, que se ha pronunciado en varias ocasiones para pedir a Candel que rebajara el tono de sus declaraciones.