El médico Jesús Candel (Spiriman) ha sido inhabiltado por insultar a una compañera.
El médico Jesús Candel (Spiriman) ha sido inhabiltado por insultar a una compañera. - L.R.
SANIDAD GRANADA

Spiriman pide la dimisión del presidente del Colegio de Médicos de Granada por inhabilitarle

La asociación de Jesús Candel, Justicia por la Sanidad, compara la resolución colegial con la Inquisición: «Intenta coartar la libertad de expresión»

Actualizado:

La asociación Justicia por la Sanidad, creada por Jesús Candel (conocido como Spiriman) para instrumentalizar sus denuncias por presunta corrupción, ha emitido este miércoles un comunicado en el que solicita la dimisión del presidente del Colegio de Médicos de Granada, Jorge Fernández Parra, por la decisión de inhabilitar a Candel durante 30 días, como adelantó este martes ABC.

Además, la asociación lamenta que la resolución ni siquiera «le ha sido comunicada ni notificada» a Candel, a diferencia de lo que lo que ha ocurrido con la denunciante, Francisca Rodríguez Simón, compañera del servicio de urgencias en el que antes trabajaba Jesús Candel. El Colegio de Médicos considera que Candel infringió el código deontológico por «insultar» a Simón en uno de sus vídeos y no dar muestras de arrepentimiento, lo que ha sido interpretado como un agravante.

Estos hechos han sido calificados como «graves» por la asociación, que responsabiliza al presidente del Colegio de Médicos de lo sucedido. Según Justicia por la Sanidad, Jorge Fernández Parra debería «haber apoyado y denunciado la corrupción sanitaria, pero no lo ha hecho en todo su tiempo de mandato»: «Al contrario, no se ha puesto al frente de sus colegiados, se ha puesto siempre al lado de la administración sanitaria».

La asociación compara al Colegio de Médicos de Granada con la Inquisición por no juzgar «la praxis médica»: «Intenta coartar la libertad de expresión y así tapar las denuncias sobre la corrupción sanitaria andaluza que ha venido realizado el doctor Candel». El comunicado va más allá y señala la supuesta colisión de la resolución colegial con la Constitución y otras legislaciones.

«La supuesta sanción colegial constituye una muy grave injerencia el ejercicio de la libertad de expresión del doctor Candel», remacha el comunicado de la asociación de Spiriman: «El presidente de la asociación Justicia por la Sanidad va a seguir en la lucha […] y siempre estará en la defensa de los derechos de los pacientes y de los profesionales que la integran».

Se da la circunstancia de que el presidente del Colegio Oficial de Médicos, Jorge Fernández Parra, accedió al cargo con amplios apoyos por su oposición a la fusión hospitalaria de Granada a finales de 2016, poco después de que Candel emprendiera su particular lucha contra dicha ordenación de los servicios sanitarios. Desde entonces hasta ahora, Fernández Parra había impedido que Jesús Candel fuera expedientado gracias a las negativas de su junta directiva, en contra del criterio de otros miembros del Colegio de Médicos que abogaban por inhabilitarle, como finalmente ha sucedido.

La escalada de violencia verbal por parte de Spiriman desde que comenzó su batalla sanitaria ha provocado tensiones entre él y algunas personas de su entorno, como es el caso de Fernández Parra, de quien se ha distanciado en los últimos meses por perseverar en su estrategia de emplear el insulto como arma dialéctica para «defenderse» de los ataques hacia su persona. Aunque no había tomado ninguna medida concreta hasta este momento, el Colegio de Médicos sí se había pronunciado en varias ocasiones para pedir a Candel que rebajara el tono de sus declaraciones.