César Girón, exconcejal socialista y letrado de la Junta de Andalucía
César Girón, exconcejal socialista y letrado de la Junta de Andalucía - IDEAL
ALHAMBRA GRANADA

La trama de corrupción en la Alhambra salpica al regionalista César Girón

El exconcejal socialista y letrado de la Junta está siendo investigado por colaborar activamente con la presunta organización criminal, una acusación que entorpece sus aspiraciones políticas en Granada

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El juez instructor del caso Colina Roja II ha emitido esta semana un auto en el que eleva a 28 el número de investigados, entre los que se encuentran la antigua cúpula del monumento, trabajadores y empresarios por fraude continuado en la contratación de la Alhambra. Después de la operación policial por la que fueron detenidas 26 personas relacionadas con la presunta trama, a los investigados se ha sumado ahora el exconcejal socialista y letrado de la Junta de Andalucía, César Girón, quien desde 2013 presta sus servicios de asesoría jurídica al Patronato de la Alhambra y el Generalife. Sus informes, según el escrito al que ha tenido acceso ABC, permitieron dar cobertura legal a las irregularidades contractuales detectadas en el monumento, una imputación que entorpece sus aspiraciones políticasdejó el PSOE para abrazar definitivamente el regionalismo en Granada.

En sintonía con los informes de la UDEF, el escrito del juez dibuja una trama organizada para la adjudicación irregular de contratos con el consiguiente perjuicio de casi 6 millones de euros a las arcas del Patronato, además del dinero de procedencia ilícita del que se habrían beneficiado algunos de los investigados. La propia Junta de Andalucía, en la auditoría realizada por la Intervención General, cifró en casi el doble la cantidad supuestamente defraudada; también detectó anomalías en unos 200 contratos realizados con empresas vinculadas a la anterior dirección del monumento, algunos de los cuales habrían contado con el indebido visto bueno de Girón.

César Girón está siendo investigado por sus informes –no vinculantes, pero cuyas indicaciones han de tenerse en cuenta en calidad de letrado del Gabinete Jurídico de la Junta de Andalucía. Girón desempeña su labor en el monumento desde el año 2013, aunque, según apunta a este periódico, desde 2016 –después de que fuera detenida la anterior cúpula y ya con Reynaldo Fernández como director del monumento– no tiene competencias en materia de contratación, algo que él mismo habría solicitado: «Ahora yo solo me encargo de los juicios».

Girón defiende su inocencia y considera que su inclusión como investigado en la causa responde a una «pura patraña»: «Me meten a mí y no meten a mis compañeros». El letrado esgrime que sus informes jurídicos se realizaron «de acuerdo a derecho» y que los dos escritos que cita el juez en su auto son «impecables», si bien el juez le acusa de que «con su asesoramiento guio y amparó con sus informes la posibilidad de adjudicar los contratos a la carta formando parte de la organización criminal, desarrollando un rol activo, necesario y en coordinación con el resto de integrantes».

«Lo que tú me indiques»

En las actuaciones consta el testimonio de otro letrado autonómico. Según su relato, César Girón habría recalado en la Alhambra por órdenes de Sevilla para asegurar «trato de favor» y de paso apartar de sus funciones a este funcionario que emitía informes «incómodos», contrarios a los pretendidos por la dirección del Patronato, que en ocasiones hacía constar que las conclusiones del Gabinete Jurídico eran favorables cuando en realidad no lo eran.

Otro letrado autonómico denunció que la Junta le apartó porque sus informes eran «incómodos» y que en su lugar puso a César Girón para asegurar «trato de favor»

Para Girón, que no ha sido detenido y aún no ha recibido la citación del juez, estas acusaciones son «opiniones» de los agentes de la UDEF: «Me han metido porque a ellos les cuadra». El juez, tras revisar la «amplia documentación» recabada por los agentes de la UDEF, fundamenta su imputación por la relación directa de César Girón con la cúpula de la Alhambra –«estaba al tanto de todo lo que sucedía»–, como queda patente en un intercambio de correos electrónicos con la exsecretaria general del monumento en los que le indica cómo podrían modificar los pliegos de un contrato para darle cobertura legal a una prórroga irregular y queda a su disposición para ello: «Hago lo que tú me indiques».

Del socialismo al regionalismo

César Girón fue concejal del Ayuntamiento de Granada durante unos meses entre 2007 y 2008 y militante activo y heterodoxo del PSOE desde 1982 hasta que solicitó su baja en diciembre de 2017, ya escorado hacia el conservadurismo y enemistado dentro –y fuera– del partido que nunca le permitió ser candidato a la Alcaldía de Granada, aspiración que ha mantenido después desvincularse del PSOE. Nunca ha ocultado su ambición política y su deseo de regresar al salón municipal de plenos.

Pero su imputación por pertenecer a la supuesta «organización criminal» en la Alhambra llega en un momento crucial para el posible lanzamiento de su candidatura a la Alcaldía mediante Juntos por Granada, la plataforma que el pasado año paralizó la disgregación de salas del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con sede en Granada, por la inercia de las movilizaciones sanitarias de Spiriman. Esa opción está en el aire y por el momento tampoco personas de su círculo más próximo se atreven a dar el paso.

Girón barajaba la posibilidad de presentarse como candidato a la Alcaldía mediante la plataforma Juntos por Granada, una opción que queda en el aire por su situación procesal

Los principales integrantes de esta plataforma llevan meses barajando convertirla en un partido político de carácter regionalista para capitalizar el descontento con la Junta de Andalucía de los granadinos, cuya desafección ha crecido considerablemente en los últimos años, como puede palparse en redes sociales, donde Juntos por Granada ha reducido su actividad en las últimas semanas.

César Girón, declarado regionalista, ha sido pieza fundamental de ese «think tank» que agita el dormido regionalismo granadino frente al centralismo sevillano; además de escribir libros de índole local y compartir por redes sociales imágenes para nostálgicos de la vieja Granada, su discurso político se ha dirigido a ensalzar la historia, el patrimonio y la trascendencia del Reino de Granada, así como a criticar la gestión de la Junta de Andalucía.

Más laxo se mostraba hace unos meses en una entrevista con Pilar Bensusan para referirse a la fortaleza nazarí, controlada por el Gobierno autonómico, sin dejar de reivindicar la gestión para Granada: «Yo creo que la Alhambra tiene un modelo de gestión correcto. […] Lo que aportó Mar Villafranca fue bastante bueno», afirmaba Girón, que achacaba el cuestionamiento de su etapa como directora –una década en la que se produjeron las irregularidades– a intereses «extraños, miserables».