El polémico beach club en Punta Umbría
El polémico beach club en Punta Umbría

El alto cargo de la Junta se desvincula del permiso que dio su consejería al chiringuito del Marismeño

Alejandro Márquez señala al Consistorio de Punta Umbría (PSOE) como responsable

SEVILLAActualizado:

El director general de Urbanismo de la Junta de Andalucía, dependiente de la consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Alejandro Márquez, achaca a otro departamento de su consejería, los permisos al polémico chiringuito del que es socio Pepe «El Marismeño» en Punta Umbría (Huelva). «Corresponde a la Delegación Territorial de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, concretamente al servicio de Prevención y Calidad Ambiental, la autorización previa sobre el uso del ámbito de la zona de servidumbre de protección de costas», razona Márquez en un comunicado hecho público ayer. «En consecuencia, la Dirección General de Urbanismo no tiene competencia alguna sobre la autorización y edificación de este tipo de establecimientos», insiste.

De esta forma sale al paso de las polémicas imágenes de un vídeo en el que aparece bromeando con El Marismeño sobre el chiringuito, sobre el que pesa un recurso que debe resolver la Junta, según explican los vecinos. En dicho vídeo, que el artista publicó en su perfil de Facebook, Márquez decía entre risas: «Tenía tantas ganas de venir que he venido una semana antes, pero no pasa nada, aquí me voy a quedar», tras ser presentado por El Marismeño como su «primer cliente».

De fondo, está la suspicacia de quienes ven esa cercanía entre el alto cargo de la Junta y el socio del establecimiento la causa de las facilidades para la construcción del «beach club», algo que Márquez niega tajantemente. «La Dirección General de Urbanismo no ha tenido ni tiene vinculación competencial alguna con el expediente sustanciado a propósito de la concesión administrativa de un chiringuito en la Punta de la Canaleta», se justifica.

El Ayuntamiento

Añade el alto cargo de la Junta que «la implantación y edificación de los chiringuitos que se establecen en el ámbito de la zona de servidumbre de protección de costas es municipal. De modo que corresponde al Ayuntamiento la concesión de licencia, así como velar para que las obras ejecutadas se adecuen a la licencia concedida». Lo que quiere decir que el político pone la pelota en el tejado del Consistorio de Punta Umbría con la polémica.

Márquez quiso también dejar claro que la Dirección General de Urbanismo «no ha intervenido, en ningún momento, en la tramitación del citado expediente, de forma que no ha emitido informe ni resolución alguna ni tiene competencia para resolver un posible recurso sobre el particular». Además, afirma que no tiene interés «ni personal ni de otra naturaleza en el citado establecimiento» y que «jamás ha intervenido para favorecer los intereses de los empresarios del chiringuito».

Márquez va más allá y advierte que no descarta «el ejercicio de acciones legales contra las personas que han pretendido manchar» su imagen.