EDUCACIÓN INFANTIL

Una caseta de obra situada en un jardín sirve como aula para bebés

Los padres de la guardería Doñanita de Almonte, indignados al conocer la solución que el Ayuntamiento ha dado a la falta de espacio ocasionada por el aumento de plazas para este curso

Estructura destinada como aula para bebes en la guardería Doñanita de Almonte
Estructura destinada como aula para bebes en la guardería Doñanita de Almonte - ABC
MIGUEL ÁNGEL JIMÉNEZ GARCÍA Almonte - Actualizado: Guardado en: Andalucía Huelva

El incremento de las plazas disponibles auspiciado por la nueva reglamentación de Educación Infantil de la Junta de Andalucía parece estar detrás de la problemática surgida en la guardería Doñanita de Almonte. Aquí, ante la falta de espacio físico para poder dar cabida a una nueva clase adicional para bebés (de cero a un año de edad), el Ayuntamiento de la localidad, de cuya titularidad es el centro, ha optado por situar una caseta de obra en el jardín hasta que pueda adaptarse el edificio a las nuevas necesidades docentes, algo que, previsiblemente, no ocurrirá en este curso.

La solución adoptada por el Consistorio ha indignado a los padres de los pequeños que estarán ubicados en este espacio, una caseta de aproximadamente dos por seis metros que a juicio de los padres no cumple con los requisitos mínimos para albergar a un grupo de unos ocho bebés.

Así, los progenitores critican que el espacio es absolutamente insuficiente para atender las necesidades de los pequeños. La propia normativa de la Junta de Andalucía establece que cada sala debe tener 30 metros cuadrados como mínimo y en el caso de las salas destinadas a niños menores de dos años, estas deben disponer de áreas diferenciadas para el descanso e higiene de estos, algo complicado teniendo en cuenta las dimensiones y la distribución de la estructura. Pero además, los padres temen que la solución adoptada no cumpla con los requisitos de accesibilidad, seguridad o incluso de temperatura, aunque la caseta en cuestión cuente con un aparato de aire acondicionado. Consideran imposible introducir los carritos de los bebés en la caseta, máxime en caso de coches gemelares, y critican el «lamentable» estado en el que han quedado las inmediaciones de la caseta, que para colmo se ha ubicado sobre un lecho de cascotes.

Ante esta situación, los progenitores, que se sienten indignados y totalmente desamparados, están considerando tomar medidas de protesta así como interponer demandas contra la administración local y autonómica por entender que la solución supone no sólo una «chapuza», sino un acto de discriminación hacia un grupo de padres que tendrán que pagar sus cuotas (algunas de más de 200 euros por menor) aunque el centro no cuente con los mismos medios para atender a todos los niños matriculados de idéntica manera.

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