Dos de las científicas suecas
Dos de las científicas suecas - ABC

Un grupo de científicas suecas investigan a los burros salvajes del parque de Doñana, en Huelva

Atraídas por su forma de conservación, extrajeron sangre a varios ejemplares para analizarlas

HUELVA/ SEVILLAActualizado:

Los burros de Doñana interesan en Suecia. Un grupo de investigadoras de este país del Norte de Europa se desplazaron hasta Huelva la pasada semana para conocer de primera mano el proyecto de los asnos bomberos, que desbrozan y cuidan del parque natural andaluz, además de estudiar la genética de estos animales, a los que han extraído sangre para investigarlos.

El interés de estas investigadoras está no solo en el proyecto medioambiental, sino en conocer los orígenes y evolución de este tipo de burros que viven semi salvajes en el parque de Doñana. Las científicas visitaron el parque y pudieron comprobar que los burros, aún viviendo en libertad, son cariñosos y confiados. «En Suecia,prácticamente no existen asnos y para las investigadoras el contactar y poder tocarlos es una experiencia emocionante«, explican desde la asociación «El Burrito Feliz».

Para Cristina Mariño, presidenta de Andalucía de dicha organización, «es un gran reconocimiento a nuestro esfuerzo el hecho de que nuestro trabajo sea reconocido tan lejos de nuestras fronteras. Algunas veces nos es complicado explicar que los burros pueden vivir libres y sin estar metidos toda la vida en cercados».

Para esta asociación animalista, hay dos modelos de conservación de los burros. El inglés, que lo tiene en granjas donde lucen mejor al estar más gorditos y el suizo, que es el que ellos practican y supone tener a los animales libres en el campo. «Nosotros hemos optado por el método suizo, en el cual los burros viven en la naturaleza , comen lo que quieren y como quieren y , aunque esto les haga estar más delgados, este sistema les permite llevar una vida natural y feliz», explica Mariño.

Las científicas con uno de los burros
Las científicas con uno de los burros-ABC

Las investigadores suecas prestaron especial atención en su visita a un burro, «Richelieu», un animal de raza africana, «que fue especialmente estudiado por sus significativas marcas en patas y espalda que le relacionan con los ancestros de los asnos», indican desde la asociación de conservación de los burros de Doñana.

«Richelieu es un verdadero tesoro para nosotros. Este asno nos fue cedido de una explotación de burros morunos de Sevilla y actualmente es nuestro ejemplar más interesante de cara al estudio de estos animales», concluye Cristina.