La ofrenda floral de los legionarios a la Blanca Paloma regaló momentos llenos de emotividad - ABC
VISITA AL SANTUARIO DEL ROCÍO

Los nuevos custodios de la Blanca Paloma

Trescientos legionarios con base en Ceuta hacen el camino desde Sanlúcar de Barrameda hasta la aldea almonteña para honrar a la Virgen del Rocío

ALMONTEActualizado:

Llevan por bandera el sacrificio y en su horizonte siempre está el afán de proteger a sus semejantes cuando las circunstancias así lo requieren. Su vida se centra en una preparación sin tregua para el momento en el que su intervención sea requerida, y no necesariamente en caso de que se produzca una situación de conflicto bélico, sino en otros muchos casos, como catástrofes meteorológicas o sísmicas. «La Legión Española es legión, con todo lo que implica a nivel militar, y es española porque su misión es servir a toda la sociedad de este país», recordó, efectivamente, Álvaro Kromer, teniente coronel de la IV Bandera del Tercio de la Legión «Duque de Alba», que ayer mostró sus respetos ante la Virgen del Rocío después de peregrinar andando desde Sanlúcar de Barrameda hasta Matalascañas, donde hicieron noche en sacos de dormir a las espaldas del Cuartel de la Guardia Civil del núcleo costero para continuar por la mañana su camino hasta la aldea almonteña.

Así, los legionarios recibieron, tras un duro camino marcado por el frio de estos días, el calor y el reconocimiento de los muchos devotos de la Blanca Paloma, en su mayor parte vecinos de Almonte y de la aldea, que esperaban su llegada al Santuario. Una entrada que se produjo algo después de las 17:30 con la recepción de una representación de la Junta de Gobierno de la Hermandad Matriz de Almonte. Con un emocionante toque de corneta, dos soldados que portaban una ofrenda de flores y los guiones e insignias del batallón se aproximaron al altar donde aguardaba la Virgen del Rocío custodiada por el resto de integrantes del Tercio que formaban a ambos lados de la escalinata. Sobrecogedor el momento en el que los soldados depositaban las flores al tiempo que otro legionario entonaba una plegaria a la Patrona de Almonte.

Susana Rojas, miembro de la Junta de Gobierno que actuó como anfitriona en el acto de ayer, reconoció que la visita de la Cuarta Bandera del Tercio de la Legión «Duque de Alba» «nos honra» y recordó que «al igual que vosotros os esforzáis en vuestra tarea, nosotros, los rocieros, tenemos que estar activos con nuestra devoción». «El sufrimiento también lo lleváis a gala», destacó Rojas, «y deberíamos ponerlo en valor, abandonando el hedonismo, y acordarnos de vosotros».

Tras sus palabras, Susana Rojas hizo entrega a Álvaro Kromer «de lo más preciado que tenemos», una imagen de la Virgen del Rocío que fue bendecida por el vicario parroquial de Almonte José Antonio Calvo. Al recibirla, Kromer reconoció estar sorprendido por la acogida dispensada a sus hombres y agradeció la colaboración de las hermandades que han colaborado en la peregrinación de los legionarios hasta la aldea almonteña. «Desde hoy la Virgen del Rocío nos acompaña sin ninguna duda, allá donde vayamos», anunció el teniente coronel, que deseó que «en ese día a día» de servicio a la sociedad española «nos acompañe la Virgen a los legionarios de hoy, de ayer y de siempre».