El ex presidente del Decano durante su declaración en el juicio
El ex presidente del Decano durante su declaración en el juicio - ABC
Tribunales

«Es el Recreativo de Huelva el que me debe dinero a mí, soy el primer acreedor»

Pablo Comas defiende su gestión al frente del Decano y carga contra parte de su señas en una tensa declaración

HuelvaActualizado:

Ha asistido, cabizbajo y ajeno al debate entre acusaciones y defensa en torno a las cuestiones previas con el que ha comenzado el juicio en el que se enfrenta a 18 años de cárcel por delitos de apropiación indebida, corrupción en los negocios, administración desleal y alteración de la contabilidad del Recreativo de Huelva mientras estuvo al frente del Club.

«No recuerdo cual era el capital social de Gildoy....varios cientos de miles». El ex presidente del Decano, Pablo Comas, ha arrancado con alguna laguna de memoria el interrogatorio de la Fiscalía, comienzo de una tensa declaración que se ha prolongado durante dos horas y media, en la que ha defendido la legalidad de su gestión. «Es a mí a quien debe dinero el Recre, soy el acreedor número uno a nivel particular », ha llegado a afirmar a preguntas de su abogado, Álvaro Sánchez Pego.

En enero de 2012, a través de Gildoy España S.L. – de la que era administrador único-, Comas adquirió 328.000 acciones (el 75%) de la sociedad Real Club Recreativo de Huelva por 3,2 millones – con pagos fraccionados- y es a partir de ese momento cuando las finanzas del Decano empiezan a pasar sus peores horas, según la Fiscalía, con deudas millonarias e impagos de nóminas a empleados, futbolistas, y una larga lista de proveedores.

Para afrontar el último pago por las acciones, el ex presidente suscribió un préstamo con el Banco Espíritu Santo de 900.000 euros, a través de la sociedad Pientose (del que era administrador único), con una doble garantía: la pignoración de una imposición a plazo fijo de un millón de euros que poseía el Club y, segundo, el salario que iba a recibir.

«Ofrecí mi garantía personal, la de mis sociedades, le parecieron suficientes. Yo y mi familia hemos trabajado con este banco durante muchos años, ha afirmado a preguntas de las acusaciones, que han cuestionado su capacidad económica para hacer frente a inversiones dada la falta de actividad de algunas de las empresas a su nombre. «He dejado abandonadas algunas cuestiones de mis empresas por la dedicación al Recreativo, me dedicaba en tiempo completo, por eso no rendía cuentas de mis sociedades». Es la explicación que ha dado.

En cuanto a su salario como aval del préstamo, nunca llegó a cobrar nómina aunque lo barajase en un principio, ha explicado. «No cobraba porque me podía permitir el lujo de trabajar gratis. Jamás he cobrado nada del Recre, todo lo contrario, me he limitado a poner mucho dinero».

A preguntas tanto de la Fiscalía, representada por Juana Arcas, como de la acusación particular, que ejerce Enrique Arroyo en nombre del Recreativo Trust, sobre la aceptación de las condiciones del préstamo, Comas los ha remitido a la misma entidad. «Pregúnteselo al comité de riesgos del banco», ha manifestado.

Fuera de las nóminas que nunca percibió, el Club le pagaba 1.200 euros por un alquiler en Aljaraque, demás de viajes, comidas y desplazamientos.

Con Hacienda pisando los talones por una deuda millonaria y varios requerimientos del banco por impago de cuotas, Comas eludió pagar tributos al Estado y decidió que lo cobrase el banco, «si no paganos (gastos ordinarios, como el césped, los salarios o los viajes) el Club desaparece. No hay ningún perjuicio al Recre, son todo beneficios. La deuda de Hacienda era muy superior, el embargo se hubiera mantenido ».

«La operación no puede ser mejor para el Recreativo, tenía que mantenerlo vivo como leal administrador», ha incidido Comas.

En su declaración en fase de instrucción dijo que ha invertido más de seis millones en el club y que lo había hecho por transferencia bancaria y lo iba a acreditar. Hoy, ante el tribunal que preside el magistrado José María Méndez Burguillos, ha dicho que pidió una pericial que ha utilizado los documentos bancarios y ha admitido que «falta dinero, que lo puse pero no está en la pericial porque no se hizo por transferencia».

En cuanto al proyecto de Ciudad Deportiva de Comas – del que no existe proyecto técnico-, ha dicho que la existente (abierta en 2006) «está pesimamente construida, de mala calidad, hecho todo de pladur....Aquello es una mierda», ha dicho, para relatar que, junto a colaboradores hicieron viajes a Londres y Manchester (entre otros sitios) «para inspirarnos » en cómo hacer la ciudad deportiva.

Preguntado por los técnicos que están detrás de ese proyecto, ha señalado que se trata de amigos suyos, sin concretar nombre alguno. « El proyecto no nato no costó un solo euros al recre, lo pagué yo».

En cuanto a la apertura de la tienda oficial del Decano, por el que se pagaba alquiler de 1.600 euros en la calle Méndez Núñez de la ciudad, se avaló el mismo con otro contrato con el mismo banco por importe de 19.200 euros, vinculado a la imposición a plazo fijo del Recreativo.

Comas ha afirmado que la inversión en la tienda era «prioritaria y necesaria y auqe había una tienducha en la calle Rábida que no tenía nada que vender, un alquiler de 500 euros por un cuchitril que no generaba nada».

Dos de los administradores concursales que han declarado hoy en calidad de testigo han afirmado no tener constancia del préstamo del Banco Espírituo Santo.