Un grupo de mujeres inmigrantes, en uno de los campos de temporeros de la fresa
Un grupo de mujeres inmigrantes, en uno de los campos de temporeros de la fresa - Alberto Díaz

El sector fresero anuncia querellas contra el SAT y Cañamero

Los empresarios denuncian ser objeto de «una campaña organizada y muy bien orquestada» con el único fin de desprestigiar al sector

HuelvaActualizado:

Reacción en bloque del sector fresero onubense ante el fuego cruzado de denuncias por supuestos abusos laborales y sexuales a temporeras de origen marroquí que han colocado a una firma agrícola de Almonte en el centro de la diana en la última semana.

Un día después de que ABC adelantara que más de 130 trabajadoras de la referida empresa suscribieran —con nombre y apellidos— una denuncia ante la Guardia Civil contra las compañeras que denunciaron ser víctimas de abusos e insinuaciones sexuales por parte de uno de los socios, las organizaciones agrarias estudian ya medidas legales contra el diputado nacional de Podemos, Diego Cañamero, y el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT).

Según las 130 temporeras, que mantienen que es «totalmente falso que hayan maltratado, acosado o abusado sexualmente de ninguna trabajadora» y a las que se han sumado nuevas firmas en las últimas horas-, estas mujeres «han sido obligadas a denunciar a cambio de que les arreglen los papeles para quedarse en España de forma definitiva y no tener que volver a Marruecos».

Será el próximo lunes, en una reunión ya fijada, cuando el sector, bajo el paraguas de la Interprofesional de la Fresa —que aglutina a todas las organizaciones agrarias del ramo— decidirá el cómo y el cuándo de la medida judicial una vez analizada toda la documentación que tiene en sus manos, confirmó el presidente de Freshuelva, Alberto Garrocho.

«Me remito a lo que afirman las mujeres que están denunciando a estos sindicatos por coaccionarlas para que hagan este tipo de denuncias y declaraciones a cambio de papeles. No sabemos qué hay de verdad, que sea la Guardia Civil, la Justicia o a quien le corresponda, investigar y aclarar todo esto, nosotros somos los máximos interesados», manifestó Garrocho tras la presentación del 4 Congreso Internacional de Frutos Rojos que concentrará en Huelva este junio a expertos mundiales y empresas del sector.

Para Freshuelva, estas últimas denuncias responden a «una campaña organizada, muy bien orquestada, que viene de fuera» e intuyen un doble motivo, De un lado, «desprestigiar» al sector y, de otro, «vienen buscando tener participación en el convenio, porque no tienen representación, y utilizan un tema con el que toda la opinión pública esta sensibilizada, la mujer». «Es muy fácil —añadió— acusar con el dedo a alguien si luego no tienes pruebas para demostrarlo, incluso coaccionando a personas a cambio de quererle dar papeles u otro tipo de vida».

Garrocho recordó que los freseros onubenses iniciaron hace unos 25 años un modelo de contratación en origen que se convirtió en referente tanto a nivel nacional como en el ámbito europeo. «Comenzamos con las mujeres de Polonia, luego vinieron rumanas, búlgaras y todavía hoy hay muchas que siguen viniendo a echar sus seis o siete meses de campaña y llevarse una retribución económica para su país que le permite vivir el resto del año».

En la actualidad, el sector soporta —entre empresas, cooperativas y almacenes—entre 120.000 y 125.000 trabajadores, de las que el 80% son mujeres. En esta campaña, tras el fin de la crisis y la falta de mano de obra nacional, las organizaciones agrarias han vuelto a recurrir a las contrataciones en origen y ha traído un contingente de trabajadoras de Marruecos de 14.000 temporeras.

La empresa almonteña, que ha sido objeto de dos inspecciones de Trabajo en el último mes y medio, ha contratado en esta campaña un total de 400 mujeres de este contingente, de las que alrededor de medio centenar se fueron nada más pisar el país y no trabajaron ni media peonada y unas 150 se marcharon a comienzos de este junio, cuando la temporada se da por finalizada.

En la última semana, se han sucedido denuncias contra la firma fresera también por falta de auxilio a una mujer enferma, otra por retener contra su voluntad a las trabajadoras, además de por enviar a su país de origen a otro número para que no denuncien los abusos, casos todos negados por los socios de la empresa.

En los campos de Huelva, llueve sobre mojado. Antes de que se produjeran estas denuncias en la empresa almonteña, el encargado (manijero) de una explotación agrícola de la zona de Moguer fue detenido y puesto a disposición judicial tras la denuncia de cuatro mujeres por abusos sexuales, cuyos testimonios fueron remitidos por la Policía Nacional y la Guardia Civil a la Fiscalía de Huelva, que derivó a los juzgados.

La patronal fresera señala el camino para aquellos casos en los que las investigaciones judiciales confirmen la existencia de abusos y la responsabilidad de alguna empresa o responsable de la misma. «Si hay alguien que esté haciendo algo mal, que se vaya de este sector, que aquí no cabe, aquí hay que hacer las cosas muy bien, somos un referente a nivel europeo». «Aquí no se permite que nadie tenga a trabajadores sin dar de alta, ni ningún abuso sobre ninguna mujer que nos están aportando a nuestras empresas un beneficio», remarcó.

La misma Asociación Interprofesional de la Fresa Andaluza (Interfresa) elevó el pasado mayo un escrito al fiscal jefe de Huelva, en representación de las principales organizaciones, asociaciones profesionales y la totalidad de empresas productoras y comercializadoras que operan en el sector en Huelva, para solicitarle abra investigación de los posibles casos de abuso sexual a temporeras de la campaña agrícola.

Ayer, la consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, indicó que la Junta prepara información en diferentes idiomas para que las trabajadoras de la fresa en Huelva sepan cómo denunciar si sufren abusos laborales o sexuales, al tiempo que pidió no generalizar con todo el sector y subrayó que se tratan de «casos acotados».