Eva Toro, Hermana Mayor de la Matriz para la Romería del Rocío 2018 posa con el presidente de la hermandad almonteña
Eva Toro, Hermana Mayor de la Matriz para la Romería del Rocío 2018 posa con el presidente de la hermandad almonteña - MIGUEL ÁNGEL JIMÉNEZ GARCÍA
ROMERÍA DEL ROCÍO

Eva Toro, Hermana Mayor de la Matriz para la Romería del Rocío 2018

La almonteña, quinta mujer en la historia de la Hermandad en ocupar este cargo, concurría por segunda vez a las elecciones

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Ha tenido que esperar casi dos años pero al fin Eva Toro ha cumplido su sueño de proclamarse Hermana Mayor de la Matriz de Almonte, convirtiéndose así en la quinta mujer que ostenta este cargo, vital para el buen desarrollo de la Romería del Rocío. La almonteña, que afrontaba la elección con dos aspirantes más Antonio Diego Ramos y Verónica Ramos-, vencía finalmente con 1478 votos frente a los 816 conseguidos por Antonio Diego Ramos y los 273 de Verónica Ramos, en una jornada histórica en la que han acudido a votar 2587 hermanos de la Matriz.

El resultado de la votación se conocía pasadas las dos y diez de la madrugada, después de un proceso electoral que tuvo que ser prorrogado hasta en tres ocasiones debido a la gran afluencia de hermanos de la Matriz que han querido participar este año en un momento tan decisivo como cargado de tradición.

Una vez cerradas las mesas, comenzaba, pasadas las doce y media de la noche, la letanía del recuento de los votos, un sonido que llega prácticamente a todos los rincones del municipio y que es el colofón a una jornada entrañable en Almonte, la del Domingo de Resurrección, en la que la localidad se despoja de cualquier resquicio del luto propio de la Semana Santa para pasar, sin solución de continuidad, a una explosión de alegría por la proximidad de la romería más multitudinaria que existe.

Una vez conocido un resultado que en realidad se vislumbraba desde el comienzo del recuento, el presidente de la Hermandad Matriz, Juan Ignacio Reales, proclamaba la decisión de los hermanos almonteños e imponía la medalla a Eva Toro, que incapaz de contener las lágrimas besaba la imagen de la Virgen del Rocío que ya pendía de su cuello y daba las gracias efusivamente a la multitud que aún abarrotaba la Parroquia de la Asunción.

«No tengo palabras para agradeceros. Me habéis recompensado por todo el trabajo de este más de año y medio. Quiero que sepáis que donde yo esté estará vuestra casa, porque este año no es solo mi año, sino el año de todo el pueblo de Almonte», al tiempo que animaba al resto de los aspirantes a perseverar porque «esto es muy bonito».

Tras romper en varias ocasiones en vivas a la Blanca Paloma y justo antes de rezar la Salve con la que quedaba cerrada la Asamblea de la Hermandad Matriz, Eva Toro recitaba unas letras compuestas por ella misma para transmitir así, de nuevo, su inmensa alegría y gratitud al pueblo de Almonte.