Estado del mercado de abastos tras el derrumbe ocasionado por el viento
Estado del mercado de abastos tras el derrumbe ocasionado por el viento - ABC
Temporal

El derrumbe del mercado de abastos de Linares deja sin actividad a una veintena de comerciantes

Los afectados exigen soluciones a las administraciones tras la caída del monumento neomudéjar

JaénActualizado:

Una ráfaga de viento de intensidad media ha bastado para destruir un monumento emblemático de Linares y más de 30 empleos vinculados a él. El derrumbe del centenario mercado de abastos de la ciudad a causa del temporal impide desarrollar su actividad a una veintena de comerciantes que ahora exigen responsabilidades por la pérdida de el espacio en el que vendían sus productos. Su portavoz, Tomás Vico, ha expresado la indignación del colectivo al alcalde de la ciudad, Juan Fernández, y al consejero de Fomento de la Junta de Andalucía, Felipe López, quienes buscan soluciones de urgencia para los afectados y sopesan rehabilitar el edificio.

El Ayuntamiento está dispuesto a ceder provisionalmente a los comerciantes un espacio municipal próximo al mercado siniestrado para que prosigan su actividad, en tanto que la administración autonómica ha anunciado que concederá ayudas económicas urgentes para resolver el problema. Así, Felipe López, que ha visitado el edificio, reducido a escombros, ha anunciado que su departamento entregará al consistorio linarense 120.000 euros para acometer el traslado del mercado a otro lugar. Para el mismo objetivo, la Diputación de Jaén librará otros 200.000 euros.

Con la aportación de 320.000 euros las administraciones socialistas pretenden aminorar el descontento ciudadano con el PSOE, partido que les gobierna, agravado por la caída de uno de los referentes arquitectónicos de la ciudad. Lo que explica el desembarco en el mismo día del consejero de Fomento, la delegada del Gobierno andaluz, Ana Cobo, y la vicepresidenta de la Diputación, Pilar Parra, ambas de Linares, para anunciar una respuesta consensuada a la demanda de los comerciantes, a quienes apoya también el PP, cuya presidenta local, Ángeles Isac, ha exigido al equipo de gobierno que resuelva de manera inmediata la problemática del mercado de abastos, sobre cuyo deterioro alertó recientemente su formación

Al respecto, Isac ha recordado que el concejal encargado del área de mercados se burló de su partido cuando en un pleno celebrado en enero el PP advirtió sobre la debilidad de la estructura del mercado de abastos. Por eso, tras el derrumbe, la dirigente popular ha anunciado que solicitará al Ayuntamiento los informes técnicos que describan el estado en que se encontraba el monumento, a fin de exigir responsabilidades en función de los mismos. Y, en aras de la seguridad de los linarenses, ha señalado la importancia de incidir en otros 2 inmuebles, el palacio de Zambrana y el estadio de fútbol de Linarejos, que están en la misma situación que el mercado de abastos, al que define como un bien de gran valor patrimonial. Tanto que forma parte del patrimonio inmueble de Andalucía.

El mercado de abastos, de estilo historicista neomudéjar, es, según la Consejería de Cultura, uno de los edificios públicos que transformaron el plano urbanístico linarense cuando a principios del siglo pasado la ciudad necesitó dotarse de infraestructuras adecuadas. Diseñado por el arquitecto municipal Francisco de Paula Casado y Gómez se construyó entre 1903-1906, como indica la cartela adosada en la parte superior de su fachada principal del inmueble. 

Precisamente, esta fachada es la única que ha quedado en pie tras el derrumbe del tejado, que originó la caída del resto de la estructura. Hasta el pasado domingo el mercado era, según describe la Junta, una gran nave de muros sólidos y mampostería, revestidos con ladrillo rojo y piedra en los zócalos, molduras en los vanos y placas de azulejos en la cornisa. Como quiera que sigue en pie una parte de ella, Felipe López ha avanzado la posibilidad de que su rehabilitación se incluya en el programa de la Consejería de Fomento y Vivienda destinado a la recuperación de edificios de interés arquitectónico, al objeto de financiar las obras de consolidación de la parte incólume del edificio.