Destrozos originados por las conducciones en el yacimiento.
Destrozos originados por las conducciones en el yacimiento.
Cultura

Destrozan parte del yacimiento de la ciudad que fundó Roma tras arrasar Iliturgi

El Instituto de Arqueología denuncia los daños producidos por unas conducciones de riego

JAÉNActualizado:

Marx tenía razón: la historia se repite dos veces, primero como tragedia y después como farsa. Casi 23 siglos después de que Escipión el Africano arrasara la ciudad ibera de Iliturgi unas conducciones de riego han destrozado parte del yacimiento de la ciudad del mismo nombre fundada por Roma tras la destrucción de la primera. Lo asegura el Instituto Universitario de Investigación Arqueológica Ibérica, que ha presentado una denuncia ante el servicio de protección de la naturaleza de la Guardia Civil en la que detalla los destrozos en este enclave ubicado en el término municipal de Mengíbar, en la provincia de Jaén.

En opinión del organismo denunciante, dependiente de la Universidad de Jaén, se trata del mayor caso de destrucción de patrimonio de la provincia jiennense de las últimas décadas. El instituto asegura que la apertura de 14 kilómetros de zanjas ha destruido el 15% del total de la superficie de este yacimiento, documentado desde hace más de un siglo y que cuenta con protección especial por su relevancia arqueológica e histórica.

Cuando en el año 206 antes de Cristo Escipión el Africano sitió Iliturgi ordenó a sus tropas que no hicieran prisioneros en venganza por la negativa de la ciudad a ayudar a su padre Pluvio. Los soldados cumplieron las órdenes, según detalla el historiador Tito Livio. La matanza dio paso a otra ciudad, situada a escasa distancia. Los vestigios de la primera se encuentran en cerro Muela y los de la segunda en cerro Maquiz, el lugar en el que han instalado las conducciones de riego que han originado los daños al patrimonio.

El director del centro andaluz de arqueológica ibérica, Arturo Ruiz, lamenta la destrucción de los vestigios de una de las principales ciudades romanas del Alto Guadalquivir. No tiene la importancia de Cástulo, pero los hallazgos descubiertos, algunos de ellos expuestos en el museo arqueológico nacional, y la magnitud del yacimiento atestiguan que fue una villa relevante. De ahí la preocupación de la comunidad científica por el deterioro ocasionado por las conducciones de agua en este espacio protegido.

Al respecto, Ruiz expone que el tamaño de los sillares demuestra que se ha destruido parte de los restos de edificios monumentales, en tanto que el instituto de investigación arqueológica destaca que se ha dañado el entorno de termas romanas y de una plaza pública, cuyos restos fueron descubiertos por arqueólogos alemanes a finales del siglo pasado.