Sede de la Cámara de Comercio de Jaén.
Sede de la Cámara de Comercio de Jaén. - ABC
Economía

Empleados de la Cámara de Comercio Jaén resisten 42 meses sin sueldo

Carecen de calefacción y a partir del 24 de enero no dispondrán de servicio telefónico

JaénActualizado:

Siete trabajadores resisten en la Cámara de Comercio de Jaén sin calefacción y sin sueldo. No cobran desde hace tres años y medio, pero realizan su labor en espera de que se resuelva su situación laboral, que, sin embargo, empeora por días. El próximo 24 de enero la compañía telefónica contratada por la sede cameral dejará previsiblemente de prestar el servicio por el impago de facturas atrasadas. La institución está en manos de una comisión gestora presidida por la Junta de Andalucía desde que fue intervenida tras una deficiente dirección, que se tradujo en una deuda de 9 millones de euros.

La situación de los trabajadores es dramática. Repercute incluso en su salud: uno de ellos está dado de baja por ansiedad. El resto se mantiene en sus puestos. Salvo por prescripción médica, nadie falta a su trabajo, que consiste básicamente en prestar ayuda profesional a quienes la solicitan. Atienden diariamente de media a una docena de empresarios, que, en general, piden asesoramiento en materia de comercio exterior. A cambio reciben dinero con el que pagan, básicamente, el gasóleo del grupo electrógeno que utilizan para proporcionar la energía que requiere el funcionamiento de la sede.

La supresión del servicio telefónico repercutirá de pleno, si finalmente se produce, en la actividad de la Cámara de Comercio, una de las más antiguas de España, ya que los trabajadores utilizan internet para desarrollar gran parte de sus gestiones. Una fuente consultada por ABC aclara que las facturas que propician el corte de la línea son de hace años, ya que las últimas, las generadas desde el pasado verano, se han pagado a la compañía. El problema, añade, es que la gestora impide sufragar estas deudas con dinero reciente.

La falta de calefacción les obliga a llevar a cabo el trabajo de oficina con bufanda y guantes. Y la falta de sueldo a llevar un tren de vida modesto. Y esto, gracias a que su respectivos cónyuges o parejas cuentan con un empleo. Lo que explica también que tan sólo queden 7 de los 45 trabajadores que formaban parte de la Cámara de Comercio antes de su crisis. Progresivamente, la plantilla ha abandonado los despachos, aunque no las reivindicaciones. La fuente consultada asegura que algunos empleados han recurrido a la justicia para que les sean abonadas las nóminas.

El modo en que la Junta de Andalucía lleva a cabo el proceso de liquidación de la Cámara de Comercio no contenta a los empleados, que le piden que se implique más en la resolución de los problemas. Especialmente, en los económicos. En este sentido, uno de los empleados se pregunta la razón por la que gestora no incluye las nóminas entre los gastos indispensables. El mismo trabajador también cuestiona la pretensión de cerrar el órgano cameral. Puntualiza al respecto que la legislación actual no establece el procedimiento para hacerlo.