Amadeo Rodríguez Magro, obispo de la diócesis de Jaén.
Amadeo Rodríguez Magro, obispo de la diócesis de Jaén. - ABC
Religión

El obispo de Jaén pide que el clamor de Linares contra el paro no caiga en saco roto

Amadeo Rodríguez Magro dice que el trabajo decente es un derecho básico

JaénActualizado:

El obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro, ha elogiado en una carta pastoral a la plataforma ciudadana que ha despertado la conciencia de Linares en torno al paro y los problemas que acarrea. El prelado asegura que el grito colectivo de la ciudad con el índice de desempleo más elevado de España es el grito de todos los jiennenses. Y añade que de las 40.000 personas que participaron en la manifestación para exigir soluciones se desprende un clamor que quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones no deberían dejar caer en saco roto.

Rodríguez Magro enmarca la carta pastoral en la celebración, el próximo 7 de octubre, de la jornada mundial por el trabajo decente, que considera una gran iniciativa porque orienta la mirada de las comunidades cristianas hacia la realidad social que vive la gran mayoría de sus miembros. En este sentido, el obispo considera increíble que, a veces, en el contexto de la celebración eucarística, quienes participan en ella no miren donde más duele, en el trabajo, por cuanto constituye, a su juicio, la mayor preocupación humana y social de cuántos celebran el sacramento de la fe católica en la diócesis de Jaén y en el conjunto de Andalucía.

Tras explicar que la imagen que los cristianos deben proyectar de Jesús han de estar armonizados lo espiritual, lo social y lo misionero, el obispo de Jaén expone que los fieles han de estar muy atentos a las necesidades de los demás. Y sintetiza a los demás en Linares, a la que califica como una gran ciudad que ha sido noticia por sus problemas sociales. En especial, concreta, por su elevadísima tasa de paro, a la que ha llegado por la pérdida de las fuentes trabajo que previamente la habían convertido en una ciudad laboriosa.

Frente al deterioro laboral contrapone el obispo como un hecho positivo la consciencia que tiene Linares de sus problemas. Alude en concreto a la plataforma ciudadana que ha logrado, según indica, despertar conciencias en torno al paro y a las consecuencias que el desempleo acarrea. Para el prelado es revelador que en una ciudad de casi 60.000 mil se hayan manifestado, bajo el lema todos a una por Linares, cerca de 40.000 personas.

El trabajo es un derecho básico de la persona, aclara el obispo. Es, añade, una de las tres tes a las que se refiere al Papa Francisco. Las otras dos son la tierra y el techo. Lo que significa que se debe de prestar atención al derecho al trabajo, pero con la exigencia imprescindible, remacha, de que sea decente, por cuanto tiene que ser expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer. En este punto, Rodríguez Magro alude al Papa emérito Benedicto XVI, quien en su tercera encíclica Caritas in Veritate (Caridad en la Verdad) describía el trabajo decente, entre otras definiciones, como el libremente elegido, el que asocia a los trabajadores al desarrollo de su comunidad, el que hace que sean respetados y el que permita satisfacer las necesidades de la familia y escolarizar a los hijos.