Fachada exterior del palacete «okupado» de Málaga, gestionado por «La Invisible»
Fachada exterior del palacete «okupado» de Málaga, gestionado por «La Invisible» - FRANCIS SILVA
MÁS DE UNA DÉCADA DE POLÉMICA

El alcalde de Málaga, incapaz de frenar la actividad del «palacio okupa»

El gobierno municipal dice ahora tras la polémica por el acto con presos del Grapo que recuperará el inmueble

MÁLAGAActualizado:

El acto en el que participarán este próximo sábado dos expresos del Grapo y un rapero condenado por enaltecimiento del terrorismo es sólo una gota más en la polémica gestión del céntrico palacete que el Ayuntamiento de Málaga adquirió en su día y fue «okupado» por un colectivo.

Desde hace más de diez años los gestores de «La Invisible» —como se denomina el supuesto espacio cultural que gestionan— han campado a sus anchas en este edificio, según fuentes valorado en unos 25 millones de euros, para el que la primera intención municipal era instalar un vivero de empresas.

Ahora, como informó este domingo ABC, servirá para la celebración de una jornada supuestamente reivindicativa de la «libertad de expresión» en la que las estrellas invitadas son los dos exlíderes del Grapo José Balmón y Carmen Cayetano. Ambos han pasado por la cárcel (dos décadas el primero y once años la segunda) por colaborar con la banda armada, con más de 80 asesinatos en su historial. A los dos se les indentifica en el cartel de esta actividad, cuyo precio de entrada es de tres euros, como «expresos políticos comunistas», sin hacer ninguna alusión a su paso por el terrorismo.

También está prevista la participación en este debate de Leszno, un rapero malagueño que forma parte del colectivo llamado La Insurgencia, cuyos miembros han sido condenados por la Audiencia Nacional a dos años y un día de cárcel por enaltecimiento del terrorismo. La recaudación del evento se destinará precisamente a colaborar con este grupo de raperos que según los jueces en sus letras ensalzan la actividad del Grapo.

Pero, además de los controvertidos actos y exposiciones —como la que el año pasado mostraba una bandera de España con forma de horca— sus gestores celebran conciertos sin ningún tipo de licencia y han montado una cafetería y bar de copas que tampoco tiene permisos, en clara condición de competencia desleal con el resto de salas de Málaga. Tampoco pagan impuestos, pues el Ayuntamiento se hace cargo hasta del IBI. El eficio, además, cuenta desde hace años con dos órdenes de clausura por parte de Urbanismo por su situación cercana a la ruina, que no han sido atendidas.

El año pasado, y tras la polémica exposición de la bandera, el grupo municipal de Ciudadanos impulsó una moción para que el Consistorio recuperara el inmueble y su gestión saliera a concurso público. La iniciativa tuvo luz verde gracias a Cs y el PP. La izquierda prefirió votar en contra en bloque y especialmente duras fueron las críticas de la portavoz de Málaga Ahora —filial de Podemos— grupo al que le unen estrechos vínculos con los miembros de «La Invisible».

Sin embargo, tres meses después de la aprobación de dicha moción apenas se ha movido nada en el Ayuntamiento. Tras la revelación este domingo en ABC de la próxima convocatoria con los presos del Grapo, desde el equipo de gobierno sí aseguraron a este periódico que se va a incoar procedimiento para la recuperación del edificio. Aunque no dieron fechas concretas, la hoja de ruta del equipo de De la Torre sí contempla sacar posteriormente a licitación el «equipamiento comunitario» propuesto. Un concurso al que también se podrán presentar los actuales gestores de La Invisible.

Desde el gobierno municipal se recordó a este periódico que además de las resoluciones de Urbanismo existen numerosas actas y denuncias levantadas por la Policía Local, ante la claridad con la que el colectivo «okupa» anuncia sus actividades de cafetería y tetería, amén de sus conciertos. Incumplimientos reiterados ante los que nunca se ha hecho nada. También informaron de que los técnicos municipales que han intentado actualizar la Inspección Técnica de Edificios del inmueble no han podido acceder al mismo.