Susana Díaz junto a Manolo Barón (i) y Fernando Rodríguez Villalobos (d).
Susana Díaz junto a Manolo Barón (i) y Fernando Rodríguez Villalobos (d). - EFE
FINANCIACIÓN

Andalucía recibió el 30 por ciento del dinero estatal de las autonomías para salvar la crisis

Susana Díaz enarbola los informes de la FEMP en los que se apunta a la región como la tercera peor financiada de España

ANTEQUERAActualizado:

La Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) se ha reunido este lunes en Antequera. Allí se ha hecho una marcada reivindicación de los ayuntamientos como eje para salvaguardar la prestación de servicios, pero también se ha vuelto a librar la batalla por la financiación autonómica y local. Se hace ahora que las posturas entre Junta de Andalucía y Gobierno están más próximas. El secretario de Estado de Hacienda, José Enrique Fernández de Moya, exmiembro de la federación como alcalde de Jaén, ha hecho balance de lo aportado por el Estado a Andalucía y a sus municipios para salvar la crisis. Según Fernández de Moya, el Gobierno de España ha destinado a la región el 30 por ciento del presupuesto consignado a fondos extraordinarios para ayuda a las diferentes comunidades de la nación.

Según ha desgranado, el Estado ha hecho en los últimos cinco años aportaciones en la comunidad del sur por valor de 6.000 millones de euros, sobre los 19.000 millones totales para toda España. Todo en virtud de sufragar «medidas claves», como es el plan de proveedores, al que se acogieron 650 municipios de la región con fondo de financiación de 4.000 millones de euros. «Se han pagado 700.000 facturas con ese plan», ha apuntado el secretario de Estado, que ha destacado que en 2014 se estableció un fondo de impulso económico de 42 millones de euros y otros 1.092 millones de euros para el fondo de recuperación. «Se acogieron el 60 por ciento de los municipios de Andalucía», ha remarcado Fernández de Moya, quien ha marcado como reto la reforma del impuesto de plusvalía.

Por su parte, Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, no dejó pasar la ocasión para destacar los informes presentados en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en los que se apunta que la comunidad autónoma es la tercera peor financiada de España. Sin embargo, también ha apuntado a que es la región que mejor redistribuye los recursos con un índice del 36 por ciento, datos superiores a la media nacional. La presidenta habló de una negociación en la que Andalucía debe ser clave y donde la región sólo irá con una línea roja: «No ser menos que nadie, pero tampoco más que nadie».

«Andalucía no está bien financiada», ha aseverado Susana Díaz, quien desea que el nuevo modelo esté «a finales de este año». «La voz de Andalucía es una garantía para la igualdad», ha remarcado Díaz en lo que ha catalogado como un «momento histórico donde se va a definir el modelo país». «Somos profundamente españoles con una naturalidad que nos enorgullece, pero pido que nuestra primera obligación sea con Andalucía», apostilló Díaz al pedir una financiación basada en los servicios que se van prestar, en el desglose de su coste y marcando quién debe prestarlos.

La presidenta llamó a crear un modelo «solidario y equitativo», porque «los impuestos los pagan los ciudadanos y deben tener acceso a todos los servicios». Para ello llamó a aumentar la financiación a los ayuntamientos y a desbloquear la posibilidad de invertir los superávits. «Ha cumplido con la estabilidad. En Andalucía el 70 por ciento de los municipios están en superávit. Han contribuido por encima del resto de España a que le cuadren las cuentas al país, ahora que tengan la posibilidad de destinar ese dinero a sus vecinos en los sectores que mayor beneficio social le vayan a dar», ha exigido Susana Díaz.

Fernández de Moya, por su parte, ha asegurado que la modificación de la regla de gasto es uno de los objetivos del Ejecutivo Central, pero que debe hacerse «dentro del marco europeo» y que ya «establece posibilidades de invertir su superávit» en saneamiento de aguas, tratamiento de residuos, alumbrado público o promoción turística, entre otros servicios. Sin embargo, dejó la puerta abierta al diálogo cuando ha señalado que la hoja de ruta para la financiación «es una mano tendida».