DESAPARECIDA

Hallan muerta a la británica desaparecida en Marbella

Los indicios apuntan a que puede ser Rebeca Muldoon, ausente desde el pasado 2 enero dejando a sus hijos solos en casa y tras unos presuntos malos tratos

MÁLAGAActualizado:

Las olas de la mañana del domingo sacaron el cuerpo de una mujer del mar en Marbella. El hallazgo lo hizo una ciudadana que casualmente paseaba por allí. Fue ella quien dio el aviso a las autoridades. Notificó que el cadáver se encontraba en la playa del Oasis. Era el de una mujer joven y morena, cuya descripción coincide con la británica desaparecida. «En principio, se corresponde con las referencias físicas de la ciudadana británica que buscaba la Policía Nacional y que desapareció el pasado 2 de enero en Marbella», notificó la propia Policía.

«Los datos identificativos que manejan los investigadores, aportados por su ámbito más íntimo, se corresponden con los de la fallecida», explican fuentes del caso. Se espera a que haya una identificación oficial del cuerpo de la joven para confirmar que es Rebeca Muldoon. Se hará tras conocerse el resultado de las pruebas de los médicos forenses a través del ADN, y otros identificadores.

A la espera de la autopsia para la determinación de la causa de la muerte en el informe forense, el cuerpo no presenta signos de violencia externos y se descarta la participación de terceras personas en este deceso. Una vez localizado el cadáver, se han hecho las comunicaciones oportunas desde la Policía Nacional. Entre las que se avisó a la familia de Rebeca Muldoon de que la persona aparecida en la arena de la playa el domingo por la mañana podría ser ella. El juez procedió al levantamiento del cadáver, que ha sido trasladado al Instituto Anatómico Forense para conocer los por menores del fallecimiento.

Rebeca Muldoon despareció de su domicilio el pasado 2 de enero dejando a sus dos hijos solos en casa. Una amiga denunció a la situación. Los dos menores de 8 y 11 años fueron llevados con su abuela materna, que se hizo cargo de ellos el pasado 5 de enero tras activarse el protocolo establecido para estos casos. La Policía Nacional entregó a los hijos y, días después, activó también el dispositivo de búsqueda de rastreo, que comenzó el pasado jueves 11 de enero por las zonas aledañas al Camino del Pinar en Marbella –lugar donde se le vio por última vez–. El punto donde el mar sacó el cuerpo está en línea recta desde la zona donde fue vista fuera de su domicilio. La playa de Oasis está dentro del perímetro de búsqueda marcado para el rastreo por la Policía Nacional en los últimos días.

La hipótesis principal de la investigación siempre ha sido que se marchó de su vivienda en Marbella de forma voluntaria. La denuncia de la desaparición hecha por Stephanie Faye Dalrymple, amiga de Rebeca, decía que iba sin dinero, sin ropa de recambio y que su móvil estaba apagado.

La desaparición estuvo precedida de un posible caso de malos tratos. Estos hechos ocurrieron el 1 de enero. Rebeca tuvo una fuerte bronca que se escuchó en el vecindario. «Llamaron diciendo que había un posible caso de malos tratos. Fue una llamada externa al domicilio», relataban fuentes de la investigación, que aseguran que el alertante «debió ser alguien que escuchó la pelea desde la calle y se puso en contacto con la Policía».

Los agentes llegaron a la vivienda y arrestaron al marido a las 21.40 horas de la noche, según el atestado. Rebeca no quiso denunciar ni declarar ante la Policía Nacional a su pareja, que no es el padre biológico de los niños. «Se le detuvo porque ella debía presentar algún tipo de lesiones. Había evidencias de que había habido malos tratos», explicaban fuentes de la investigación. Al día siguiente, Rebeca recibió la notificación del Juzgado de Violencia de Género. Según la citación, tenía que presentarse el día 3 de enero a ratificar los hechos. Debía aportar al juez su declaración sobre lo sucedido, pero nunca apareció.

Se descartó desde el principio que el marido tuviera que ver «directamente» con la desaparición. Según la Policía, estaba bajo custodia de las autoridades cuando se produce la ausencia. Pasó la noche del 1 de enero en el calabozo y el 2 de enero pasó a disposición judicial a la espera de la vista, en la que Rebeca debía ratificar los hechos el 3 de enero. En la actualidad, según fuentes judiciales, el marido está libertad, pero sigue en calidad de investigado por posible violencia de género y tiene que presentarse ante la Justicia en el momento en el que sea citado para responder sobre lo sucedido la noche del 1 de enero.