El alcalde de Cártama, Jorge Gallardo (derecha) junto con colaboradores en un encuentro con Sánchez
El alcalde de Cártama, Jorge Gallardo (derecha) junto con colaboradores en un encuentro con Sánchez - ABC
POLÍTICA

Cártama, la «aldea sanchista» de Málaga

El candidato a liderar el PSOE dará un mitin en la localidad, cuyo alcalde, principal con mayoría absoluta de este partido, es su mayor valedor

MÁLAGAActualizado:

Como si fuese una historia diseñada por René Goscinny y Albert Urdezo, los creadores de Asterix y Obelix. Un pequeño reducto «sanchista» resiste en la provincia malagueña y, tras las cifras de los avales, se carga de ilusión en medio del imperio socialista de Susana Díaz. Cártama (23.000 habitantes) es como la aldea gala que dibujaron los franceses.

Es el epicentro desde donde Pedro Sánchez pretende combatir, abierta la campaña de las primarias, la poderosa apisonadora del aparato socialista que Susana Díaz tiene en Andalucía. Esta localidad prepara para el sábado un mitin para Sánchez con más de un millar de afiliados. «Van a llegar autobuses desde Madrid, Granada, Sevilla o Melilla. Hay bastante ilusión por ver a Pedro», explica Jorge Gallardo, alcalde de Cártama y principal valedor del ex secretario general en la provincia.

Sánchez golpeará además en uno de los símbolos del poder socialista en Málaga, pues el municipio es el más grande de esta provincia en el que el PSOE conserva la mayoría absoluta, que además ganó precisamente en plena debacle socialista de 2011. Gallardo fue entonces el regidor del PSOE más importante de Málaga.

Los más de 53.000 avales del madrileño son un soplo de esperanza. «Hay un voto oculto que está con Pedro Sánchez. La gente no se quiere señalar en contra del aparato del partido. Tienen que seguir trabajando. Ocupan cargos que designa el partido y por eso tienen respeto a hablar», señala Gallardo, que muestra su ilusión por la cifra de apoyos—9.000 en Andalucía— y asegura que se ha subestimado «el cabreo de la gente». «Se ha visto en los avales e irá a más en los votos. Sólo hace falta un proceso de primarias sin coacciones, con papeletas en lugares cerrados, libertad para votar y sin presión a los militantes», desea.

Los «sanchistas» ven posible la victoria. El mensaje es que el liderazgo de Susana Díaz no es inexpugnable. Sin embargo, en Andalucía hay que preservarlo. «Si gana Pedro Sánchez, habrá cambios. Debe haberlos, pero Susana Díaz es una buena secretaria general del PSOE de Andalucía y han de entenderse», explica conciliador Gallardo, que cree que los cambios tienen que producirse en las delegaciones provinciales.

«En el caso de Málaga, hay un enfrentamiento de una gran parte del partido con Miguel Ángel Heredia —secretario general— que hay que solucionar», remarca el alcalde de Cártama, quien vaticina que, gane quien gane, «hay que cambiar a aquellos que están en disposición de poder y no generan ilusión entre la militancia, ni tampoco atraen a los votantes». Y es que a Gallardo sus posturas le han costado algún que otro tirón de orejas por parte de la dirección provincial, como cuando se alió con Elías Bendodo (PP), presidente de la Diputación de Málaga, para solucionar los accesos y abrir el hospital que la Junta de Andalucía tenía cerrado, pese a estar terminado, en Cártama. Desde entonces, las relaciones con Heredia son pésimas.

La lucha Díaz-Sánchez también ha tenido su reflejo en la política local del pueblo. El mes pasado, Gallardo destituyó a una de sus concejalas, Noelia Suárez, por «falta de confianza» y le acusaron de estar haciendo una purga de «susanistas» en el gobierno local. «Su trabajo no era bueno, no funcionaba y llevaba avisándola meses. También era la secretaria general de las Juventudes Socialistas y afilió a 54 personas para quitarnos el control de la agrupación», se defiende el regidor.

Gallardo es actualmente el principal cargo público que defiende a Sánchez en Málaga. Pero no está solo. Buena parte de la «vieja guardia» del socialismo malagueño comulga también con la candidatura del exsecretario general, más por lo que supone de «rebelión» ante el actual aparato de poder que por querencia hacia su figura. Los cinco expresidentes socialistas de laDiputación firmaron su aval por Sánchez.