Una de las protestas desarrolladas por los padres de Teatinos ante la falta de previsión de la Junta
Una de las protestas desarrolladas por los padres de Teatinos ante la falta de previsión de la Junta - FRANCIS SILVA
EDUCACIÓN

Clamor en Málaga ante el temor a nuevos institutos «de lata»

Padres de Teatinos vuelven a manifestarse por la falta de previsión de la Junta, que puede llevar a más de 2.000 alumnos a «caracolas»

MÁLAGAActualizado:

Los padres de Teatinos, uno de los principales barrios de expansión de la capital malagueña, vuelven a salir a la calle mañana miércoles. La razón es que a estas alturas de curso no saben todavía dónde estudiarán sus hijos el año que viene.

El miedo es que la Junta de Andalucía monte un centro con aulas de lata en medio de un descampado, como ya ocurriera en Mijas con el colegio Indira Gandhi, que tuvo siete años a los niños hacinados en caracolas. Un centro construido únicamente con barracones, donde no haya espacios comunes y donde, como narra la experiencia del centro de Mijas, los baños no se adecúan al servicio, el calor es insoportable y con las lluvias aparecen las goteras.

El peligro es ver a 2.200 niños de Teatinos hacinados entre las latas porque la Consejería de Educación no ha cumplido los plazos para tener un nuevo centro en la zona a tiempo para arrancar el curso.

La Junta tiene, según los padres, un plan de emergencia ante la demora de las obras de un nuevo centro de Secundaria en la barriada. «Hemos tenido conocimiento de que la Delegación de Educación pretende enviar a nuestros hijos a prefabricadas en un descampado de la Universidad Laboral», señala Mar Villanueva, portavoz de la plataforma Prometo, que lucha por unas instalaciones educativa de calidad en el barrio. «Este lugar está junto al monte, para que así no se vean, a kilómetros de distancia de los domicilios de los alumnos y se hará con el mismo código del instituto actualmente en construcción», remarca esta madre.

Se sienten «engañados» por la Administración andaluza. Por esta razón, piden que pongan los medios necesarios para acortar los plazos de construcción y que el instituto de Teatinos entre en servicio el curso que viene. «Seguimos sin saber dónde comenzará el próximo curso el alumnado de sexto de primaria que ha solicitado plaza en el nuevo instituto», explica Mar Villanueva. Los progenitores se han puesto en contacto con la Junta de Andalucía, pero «ni la Delegada Territorial de Málaga [Patricia Alba], ni la Consejera de Educación [Sonia Gayá] aclaran este aspecto». «Tan sólo dicen que no estará listo en septiembre», añade Villanueva.

Las «caracolas» que a tantos padres han puesto en pie de guerra en los últimos años por ver a sus hijos hacinados en barracones de lata. «No sabemos nada sobre dónde colocarán las prefabricadas y hasta cuándo», lamenta esta madre, que teme situaciones dadas en otras zonas con la misma problemática, como Rincón de la Victoria o Mijas.

Sin embargo, los padres estarían dispuestos a aceptar las caracolas un año, pero no en la Universidad Laboral. «Pedimos que los alumnos puedan empezar el curso cerca de su ubicación definitiva, en un solar anexo o en otro cercano, que pertenece a la Junta de Andalucía, al nuevo instituto», afirma Villanueva, que señala que la idea es evitar, al menos, los problemas que ocasiona el desplazamiento de tantos estudiantes.

Las exigencias de esta plataforma, que tiene el respaldo de todas las fuerzas políticas del Parlamento de Andalucía, excepto de PSOE, que gobierna la institución, desea que no sólo se acabe el centro en construcción este año, sino que también se prevea la construcción de un segundo instituto de Secundaria en la zona para dar cabida a toda la demanda que va a salir de los colegios de la barriada.

«Nuestros hijos tienen derecho a una educación digna y en igualdad de condiciones, sin masificación y sin «caracolas» indefinidas en el tiempo y el espacio», concluye Mar Villanueva.