SEMANA SANTA

El Cristo de los mutilados de Franco

El Santísimo Cristo Mutilado de Málaga cada Viernes Santo realiza un Vía Crucis por la Catedral como protector de los amputados en combate del bando Nacional

El Cristo de los Mutilados de Málaga
El Cristo de los Mutilados de Málaga - ABC
J.J. MADUEÑO Málaga - Actualizado: Guardado en: Andalucía Málaga

Hay en Málaga una vieja tradición convertida en devoción de los heridos en la Guerra Civil en las filas franquistas. Todo comenzó cuando los republicanos asaltaron la Iglesia del Sagrario junto a la Catedral. En 1936 no la quemaron, como tantas otras en la ciudad, sino que optaron por destrozarla. Se cebaron con todos los símbolos religiosos que allí se encontraban, pero no pudieron acabar con uno. El Cristo Crucificado que se encontraba en el ático del retablo mayor. Formaba parte de un grupo escultórico en el que se representaba el Calvario de Jesús, entre las imágenes de la Virgen y San Juan. Y, debido a la altura, los saqueadores lanzaron cuerdas a sus piernas para derribarlo, pero no lo consiguieron.

Al tirar, para que el Cristo se destrabara y cayera al suelo haciéndose pedazos, sólo consiguieron mutilarle las dos piernas. El Cristo, que había sido profanado, fue devotamente recogido por un grupo de Caballeros mutilados del bando Nacional de la Guerra Civil, que acordaron por fundar una cofradía bajo la advocación del Santísimo Cristo Mutilado.

No fue fácil. Era un caso insólito. Se trataba de rendir culto a una imagen que no estaba entera y se temía la negativa eclesiástica. Por ello, pidieron permiso al Papado para poder venerar una imagen mutilada. La autorización de la Santa Sede fue concedida por una gracia especial de su Santidad el Papa Pío XII, siempre que se venerara en el lugar de la profanación. La Cofradía se organizó en torno a la imagen, que paso a ser el protector de aquellos que habían sido amputados en el bando franquista.

Fue una de las cofradías históricas en las calles de Málaga hasta la muerte de Franco. La última vez que salió a la calle fue en 1976, pero la cofradía se conserva sin renunciar a sus estandartes e ideas fundacionales. Lo hace en el Vía Crucis que, en medio del respetuoso silencio, surca la Catedral de Málaga con insignias visibles como el yudo y las flechas o el águila del régimen. Pese a que ha habido intentos de volver a agruparse con los años, la idea no ha llegado a buen puerto hasta el momento. Entre otras cosas, volver a la calle sería renunciar a parte de la simbología y el patrimonio.

El Mutilado es una de las cofradías desagrupadas que desfilan en el Viernes Santo malagueño. Donde también, dentro del programa oficial, hacen estación de penitencia Dolores, Calvario, Descendimiento, Santo Traslado, Amor, Piedad, el institucional Sepulcro y la orden de Servitas, con una ciudad que apaga todas sus luces para acogerlos en su devoción al dolor de María.

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