Pruebas del ingenio ferroviario de Virgin en el desierto de Las Vegas
Pruebas del ingenio ferroviario de Virgin en el desierto de Las Vegas - REUTERS
INFRAESTRUCTURAS

El despilfarro millonario de Zapatero que ahora puede ser supersónico

Las naves del frustrado anillo ferroviario de Antequera podrían acoger ensayos del «Hyperloop One» que desarrolla Virgin

MÁLAGAActualizado:

Los trenes circularían (dando vueltas) a más de 520 kilómetros por hora. Con un recorrido circular de 58 kilómetros, pretendía ser el banco de pruebas ferroviario más importante de Europa. Como el acelerador de partículas atómicas de Suiza, pero en trenes, llegaron a escribir determinados panegiristas del proyecto.

Sólo su construcción iba a generar 7.000 empleos, según se estimaba. Después, cientos de ingenieros de las más avanzadas especialidades relacionadas con traviesas y catenarias lo poblarían, revolucionando un área esencialmente rural a la que ya no iba a conocer... Bueno, eso.

Era la Arcadia feliz que generaría el anillo ferroviario impulsado para la comarca de Antequera por Magdalena Álvarez. Pese al rechazo que la idea concitó entre agricultores y algunos ayuntamientos afectados, su sucesor, José Blanco, abrazó también la iniciativa. Corría 2011 y el PSOE estaba más que necesitado de promesas ilusionantes ante el varapalo seguro que le esperaba en las urnas.

El coste estimado del proyecto era de unos 400 millones de euros. Lo único que se se construyó fueron unas naves junto al nudo ferroviario de Bobadilla que habían de servir como laboratorio de experimentación y estudio de los trenes de alta velocidad que discurrirían por el anillo. Trece millones se invirtieron en ellas.

La llegada del PP al Gobierno tapando agujeros frenó en seco cualquier esperanza de que pudiera salir adelante. Ello, y que cuando la ministra Ana Pastor presentó el proyecto a una treintena de empresas del sector para que ayudaran a participar en él se topó con un interés nulo. En 2016, la Comisión Europea daba la puntilla al sueño de humo: ordenaba a ADIF devolver 140 millones que le habían sido concedidos para llevar a cabo la idea.

Abandono total

Desde entonces, aquellas naves han permanecido vacías y abandonadas en medio del campo. El alcalde de Antequera, el popular Manuel Barón, ha tratado de convencer al Ministerio de Fomento de la importancia de darles algún uso siempre relacionado con la tecnología y la innovación.

Y ahora se ha encontrado con la sorpresa de que podrían tenerlo. El ministro Íñigo de la Serna desveló el miércoles que su departamento negocia con Virgin para que el proyecto de tren supersónico (denominado Hyperloop One) en el que lleva trabajando varios años de la mano de Tesla pueda tener un centro de desarrollo en España. Y entre los lugares posibles están esas naves.

En efecto, el Hyperloop —aún más sueño que certeza— se supone está llamado a convertirse en el tren del futuro. Suspendido dentro de un gran tubo en el que evitaría el rozamiento, este convoy podría llegar a desarrollar hasta 1.200 kilómetros por hora. Hasta ahora sus pruebas se han desarrollado en el desierto de Las Vegas. Quizás algún día lleguen a Antequera, con mayor velocidad, incluso, de la que imaginó Zapatero.