El Rey de España entrega en el Museo Pompidou las medallas de oro al mérito de las Bellas Artes
El Rey de España entrega en el Museo Pompidou las medallas de oro al mérito de las Bellas Artes - FRANCIS SILVA
CULTURA

Don Felipe pide que la «utopía moderna» de Málaga sea realidad muchos años

El Rey citó en su intervención a los malagueños Manuel Alcántara, María Zambrano, Muñoz Rojas y al sevillano Gustavo Adolfo Bécquer

MÁLAGAActualizado:

El Rey Don Felipe destacó la apuesta de Málaga por la cultura en la entrega de las Medalla de Oro de las Bellas Artes este martes. Deseó que el proyecto de ciudad diseñado en torno a la cultura «no quede en una mera utopía moderna, sino en una bella realidad por muchos años». Quiso recordar las visitas recientes de la Monarquía a la capital de la Costa del Sol, como aquella en 2014 cuando los Reyes pudieron «admirar» el Museo Picasso. También conocieron el año pasado el Museo de Málaga en el Palacio de la Aduana, tras una visita al Foro Transfiere. En esta ocasión, Don Felipe y Doña Letizia estuvieron en el Centre Pompidou, el primero fuera de Francia. Lo hicieron destacando que «Málaga esconde una admirable paradoja: la de ser unas de las ciudades más antiguas de Europa y, al tiempo, una de las ciudades más modernas».

Realzó la importancia del Conjunto Histórico malagueño, «huella lejana de civilizaciones» y «puerta siempre abierta al futuro». La definió como «Ciudad de la Ciencia y la Innovación». «Es el Mediterráneo y la tradición, historia y cultura», afirmó Don Felipe, antes de señalar que Málaga es «vivir de cara al mar desde la más lejana Historia». En ese momento, citó a uno de los más ilustres malagueños, el periodista y poeta Manuel Alcántara. «A la sombra de una barca; soñar con la alegría», anotó Su Majestad para justificar «un magnífico entorno para el reconocimiento de los mejores artistas».

Recordó a María Zambrano, primera mujer ganadora del Premio Cervantes en 1989, para considerar que «la cultura» es el «despertar del hombre». El arte, apuntó el Rey, «nos interpela, nos despierta, nos habla al oído». «La acción de preguntar, escribía también Zambrano, supone la aparición de la conciencia», subrayó, antes de rememorar al sevillano Gustavo Adolfo Bécquer diciendo que «el espectáculo de lo bello, en cualquier forma en que se presente, levanta la mente a nobles aspiraciones».

«El arte es testigo y cronista de los siglos», relató ante los premiados, a los que dijo que con sus «dones y sacrificios» dejan su huella para la posteridad, «con la eterna intemporalidad de los hechos», aseguró Don Felipe, citando al poeta malagueño José Antonio Muñoz Rojas.

El Rey no fue el único que en el acto destacó la apuesta por la cultura de Málaga. El ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, que ya definió a la ciudad como «la capital de los museos», señaló durante la presentación de los premiados que la ciudad ha apostado «sin ambages por la pintura y la escultura». «Una referencia cultural de España», apuntó José Coronado, que habló en nombre de los premiados. «Es una apuesta ganadora de Málaga por abrazar la cultura como motor que impulsa su economía», añadió Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía.

«En las últimas décadas ha sabido reescribirse con decisión y vocación», destacó el ministro, que detalló un importante aspecto de la cultura popular malagueña. El proceso de creación de la biznaga, la flor típica de Málaga, de procedencia latina y árabe, cuyo nombre significa «regalo de Dios», fue el pasaje elegido por Méndez de Vigo para retratar las profundas tradiciones de la ciudad andaluza. «No hay alma que no recuerda de esa flor el movimiento», citó el ministro al poeta Salvador Rueda en su «Canto a Málaga».