MÚSICA

El grupo Siempre Así celebra 25 años en Marbella ante la ministra Cospedal y otros rostros conocidos

El conjunto sevillano hizo un concierto familiar con lo mejor de su carrera y los éxitos de su nuevo disco en la Casa Club

Siempre Así en el concierto de Marbella
Siempre Así en el concierto de Marbella - J.J.M.
J.J. MADUEÑO Marbella - Actualizado: Guardado en: Andalucía Málaga

Era una noche especial. Siempre Así cumplía 25 años y decidió celebrarlo en Marbella el pasado jueves con un repaso a su discografía, pero también con «Corazón» –su último disco en 2015–. La Casa Club de la ciudad de la Costa del Sol recibía a los visitantes con un corazón en el que se reseñaban los 25 años de carrera. No había un repertorio fijado. «Es una noche especial. No tenemos nada fijado, vamos a improvisar», aseguraba Rafa Almarcha antes de la actuación. Que estuvo precedida de una cena conmemorativa y que contó con la presencia de la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. También se dejaron ver Lara Dibildos y Álvaro Muñoz Escassi junto a la hija que tienen en común.

Era una noche de reencuentros y buenos deseos. Se podían dedicar las canciones del grupo con una nota previa y se felicitaron los cumpleaños de los asistentes que habían acudido a la cita, donde sonaron algunos de los últimos temas del grupo sevillano como «Alguien». La cena de gala, celebrada en su honor, pero sin su presencia, puesto que estaban preparando la actuación, pasaba del gazpacho de centollo a la carrillera, cuando Rafa Almarcha explicaba a los 1.600 asistentes –800 con acceso a la cena y el resto con entrada– que el grupo «trae la alegría» e invitaba a todos «a dejar los problemas». Siempre Así quería convertir la noche de Marbella en una «Misa de la alegría», donde todo el mundo era «Bienvenido a su casa». Al fin y al cabo, Casa Club es un lugar para sus socios, esos que pagan una cuota por ser parte de una «société» seleccionada.

Fue cuando surgió «la magia de lo imperfecto», eso que ocurre cuando una cuadrilla de amigos se entrega al son de una guitarra. Recordando los orígenes en los que Moncho y Rocío eran miembros del grupo. Remontándose a 1992 y dedicando «A mis amigos» a un grupo que recordaba a otro que se volvió «Mahareta» en 1994 y que en uno de los lugares más exclusivos de Marbella acentúo la leyenda de estar dirigidos a los pijos. Esos que hacían negocios en el jardín tras el banquete, bajo la luz de la luna y en medio de un concierto de rumbas. Los que permanecían retirados del tumulto en una mesa donde poder hablar de propiedades e inversiones. Los mismos que vivieron una fiesta, como la que hay en el final de cada disco, cuando el grupo se arrancó a cantar, uno por uno, algunos de los himnos de su carrera, como «Eres tú mi amanecer» o «Volver a volver».

Bailaban todos en medio de una barra libre sólo accesible para los invitados a la cena, llegó la Policía Local –aquí también, no es sólo en Starlite– para pedir las licencias pertinentes. La fiesta no debía ser de «Diez a cuatro» como en 1994. La música debía cortarse a las 2.00 horas. No todo vale, aunque sí lo hiciera en el 2000. Así, entre rumbas, cumplieron los 25 años en una noche de verano marbellí, en la que el viento refrescó entre las palmeras para que todo el público se fuera de la Casa Club «cantando que es gerundio», como en 1997.

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