SEMANA SANTA

Los guardianes del latido cofrade

Los desfibriladores en la Semana Santa de Málaga salvaron la vida de una mujer durante el Domingo de Ramos

MÁLAGAActualizado:

Las horas de espera, el calor, la aglomeración de gente y un corazón al límite por la emoción puede ser una bomba de relojería. El infarto se presenta como una consecuencia indeseada en medio de una jornada de fervor religioso. En ese momento, actuar rápido puede salvar la vida. Por esta razón, la Agrupación de Cofradías de Málaga, en colaboración con la Conserjería de Salud de Andalucía, ha repartido en esta Semana de Pasión 15 desfibriladores por el recorrido de las hermandades en la ciudad para poder actuar, en el menor tiempo posible, en caso de emergencia. Y funcionó. Cuando se produjo el infarto, en sólo tres minutos, la situación estaba bajo control y la vida de una mujer había sido salvada.

Ocurrió en la mañana del Domingo de Ramos. La afectada por el mal cardíaco fue una señora que se encontraba en la Plaza de Uncibay –pleno centro histórico de Málaga– esperando al paso del Señor de la Pollinica y la Virgen del Amparo. La mujer comenzó a sentirse mal con el paso de los nazarenos y se desplomó entre las llamadas de socorro de los presentes. Se paralizó la procesión, entraron las emergencias con unos de los aparatos, que usaron al detectar que se trataba de un infarto. La rápida intervención de los sanitarios y del personal entrenado le salvó la vida. Según ha podido confirmar ABC, la mujer se encuentra actualmente fuera de peligro, aunque permanece ingresada.

No fue un acto fortuito. Por primera vez, sabedores del peligro, la Agrupación de Cofradías decidió salvaguardar el corazón de los devotos malagueños. Lo hizo con desfibriladores repartidos por puntos clave del recorrido de las hermandades. Los aparatos han ido rotando en manos de los responsables de tramo de forma diaria, para estar siempre preparados ante cualquier indisposición cardiorrespiratoria. También, para asegurar que la intervención se hiciera lo más rápido posible, cada cofradía tuvo que designar dos de sus miembros para ser entrenados y poder atender de forma inmediata a una persona con parada cardíaca, junto a los médicos y enfermeros que, habitualmente, las hermandades llevan en su cortejo procesional.

La Agrupación de Cofradías cataloga la medida de «éxito». El consejo de hermandades se muestra satisfecho por la forma en la que se actuó el pasado El Domingo de Ramos durante la emergencia. El objetivo de estos aparatos era acelerar la «cadena de supervivencia», que es como se denomina al protocolo de actuación ante una parada cardíaca. De este modo, con los desfibriladores «in-situ» se consigue una acción más rápida, tras las primeras maniobras de soporte vital básico, llegando a la desfibrilación eléctrica precoz en cuestión de minutos y la estabilización del enfermo para su traslado al hospital. Apuesta que ha conseguido conservar el latido de los miles de corazones cofrades que salen a la calle durante la Semana Santa.