Agentes de la Guardia Civil en una operación antidroga - ABC
ANTIDROGA

Los guardias civiles atropellados por el narco en Granada luchan por volver a caminar

A uno de ellos lo embistió con su coche y lo empotró contra la puerta de otro vehículo. Al otro lo atrapó contra el frontal de otro automóvil marcha atrás y aceleró para matarlo, pero lo salvó su compañero malherido

MÁLAGAActualizado:

Cuando explotó la operación «Carambolas» en Málaga, Bremen (Alemania) y Granada les tocó ir a la ciudad nazarí a detener a uno de los narcos. Era miembro de una de las células independientes en Andalucía con las que operaba la mafia. Los dos jóvenes agentes de la unidad contra el crimen organizado de la Guardia Civil le dieron el alto al sospechoso y lo acorralaron dentro de su coche. Habían cruzado un vehículo y cerrado el paso por atrás. Estaba cercado y había que proceder a la detención del sujeto, pero el traficante se resistió y estuvo apunto de matarlos. Finalmente, fue detenido como todos sus socios criminales en este operativo conjunto con la ZFA de Bremen.

El criminal empotró a uno de los agentes contra una de las puertas de otro vehículo de la operación, pero esta cedió y eso le salvó. El golpe le dejó malherido. El delincuente dio marcha atrás con su vehículo automático y se estampó contra el otro guardia civil que trataba de detenerlo. Lo dejó atrapado contra el frontal del coche camuflado con el que le cerraban el paso por detrás. Ambos agentes acabaron el incidente gravemente heridos en un centro hospitalario de Granada.

Salvó a su compañero

El guardia civil que fue golpeado por el coche del narco contra la puerta, salvó la vida de su compañero. El joven agente, de unos 30 años y malherido por el impacto, se aferró al criminal hasta que consiguió que este dejara de acelerar. El conductor, una vez había atrapado por las piernas al guardia civil de la parte trasera, siguió acelerando para causar el mayor daño posible, presionando con su coche las piernas contra el frontal del otro vehículo.

La intervención del compañero permitió que, el agente aprisionado entre los dos vehículos y de unos 35 años de edad, se soltara de entre el parachoques trasero del coche del narco y el frontal del coche de la Guardia Civil. Había perdido mucha sangre y buena parte de la masa muscular de sus piernas se había quedado pegada en los automóviles que lo apresaron. «Le faltan músculos enteros de una de las piernas», apuntan fuentes de la investigación.

Los médicos meditaron si córtale una de sus piernas aquel mismo día, pero finalmente no lo hicieron. Cinco semanas después, el agente atrapado entre los dos vehículos lleva tres operaciones para salvar las piernas y se va a someter a una cuarta intervención. «No se sabe si volverá a caminar de una forma normal», explican fuentes de la investigación. El compañero que le salvó la vida sigue los planes de rehabilitación para recuperase de las heridas que le causó el fuerte golpe propiciado por el traficante.

El capo en Alemania

El traficante fue detenido en aquel momento. Era un eslabón de una banda internacional de tráfico de drogas a la que se le incautó una tonelada de marihuana, 212.000 euros en matálico, un arma de fuego y ocho vehículos. La ZFA de Bremen detuvo al capo de la organización en la ciudad alemana.

En total se produjeron 18 arrestos y hay 9 personas investigadas por los delitos de la banda. Hubo 16 registros en domicilios, se desarticularon laboratorios de cultivo y centros logísticos de almacenaje y transporte. Se neutralizaron las células en Andalucía, que nutrían, sin conexión entre ellas, a la organización asentada en Alemania, donde huyeron cuatro traficantes cuando comenzaron las primeras detenciones.

A la banda se les investigan delitos contra la salud, pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas y blanqueo de capitales. Al narco que hirió a los dos agentes se le suman delitos contra la seguridad vial, atentado contra agente de la autoridad homicidio en grado de tentativa