La bandera andaluza ondeando en la Diputación de Málaga, donde se prohibió en 1977
La bandera andaluza ondeando en la Diputación de Málaga, donde se prohibió en 1977 - FRANCIS SILVA

Málaga enmienda sus errores con el 4D

La Diputación iza la bandera andaluza prohibida el 4D y la placa donde murió Caparrós ya tiene su nombre correcto

MÁLAGAActualizado:

Juntos para enmendar un fatídico error. Hace cuarenta años, en una jornada de reivindicación festiva, fue la tozudez de Francisco Cabeza, un presidente franquista de Diputación, el de la de Málaga, el detonante de que el 4D de 1977 se tiñera de sangre. Su tenaz negativa a que en el balcón de la plaza de la Marina ondease la bandera andaluza cuando el joven José Manuel Trinidad Berlanga trató de trepar hasta él hizo germinar el desastre que acabó con la muerte de Manuel José García Caparrós. La detención del primero ocasionó un tumulto que fue contestado por cargas policiales y disparos que terminaron por ser mortíferos. Ayer, en el mismo edificio donde hace 40 años la intransigencia prendió la mecha del horror, otro presidente, en este caso Elías Bendodo, izaba la blanca y verde de forma simbólica acompañado por representantes del resto de fuerzas políticas.

Fue un acto festivo, del que sólo se descolgó Podemos (Izquierda Unida sí estaba) más empeñado en el revisionismo de aquellos trascendentales días. Pero tampoco se trataba de dejarse llevar por la autocomplacencia. En el discurso de Bendodo, además del homenaje al acto «heroico» de aquel chaval, también se deslizó la exigencia de que la efemérides que ayer se celebraba sirva para algo más que para entonar letras de Blas Infante. Porque el «enemigo» sigue siendo hoy el mismo que aquel entonces:el desempleo, recordó el dirigente popular. Que también recordó que Andalucía, «tierra solidaria», quiere mejorar «y dejar de estar a la cola de Europa».

Ayer había más errores que subsanar en la ciudad que ha sido desde el fin de semana epicentro de las celebraciones del 4D. Así, al fin la placa que conmemora el lugar donde fue asesinado García Caparrós se cambió para que llevara su nombre real. Pues se ha pasado años afirmando que allí cayó «José Manuel» y no Manuel José, como se llamaba el luego Hijo Predilecto de Andalucía. Asistió al acto en que se cambió la leyenda su familia, orgullosa y agradecida por el gesto.

Poco después, les esperaba el cementerio. Allí, de manera consecuente al simbolismo con que se han vivido estos días, se depositaron bajo un olivo en el Jardín de la Memoria las cenizas del joven de 18 años muerto en aquella manifestación. «Un andaluz más como otro cualquiera que salió ese día a la calle; ni de derechas ni de izquierdas ni de centro», afirmó su hermana. García Caparrós reposa allí junto a sus padres, fallecidos poco después que él.