Comisaría de la Policía Nacional donde fueron llevados los agentes detenidos - G. MAPS
AGRESIÓN SEXUAL

El padre de la víctima de Estepona: «Quería pasar un fin de semana tranquila y acabó violada por policías»

Los hechos ocurrieron el pasado domingo por la mañana, los dos agentes fueron detenidos el lunes y acusados de agresión sexual, amenazas, prevaricación y un delito contra la salud pública

EsteponaActualizado:

Había llegado de Madrid a Estepona para divertirse. La presunta víctima de una agresión sexual por parte de dos policías locales tiene sólo 18 años y era una chica «estudiosa». Acababa de hacer la selectividad e iba a comenzar las vacaciones antes de preocuparse por su ingreso en la Universidad. «Sólo quería pasar un fin de semana tranquila, con amigos, bailando y divertirse, pero acabó violada por policías», explica su padre, que pide que no se les identifique de ninguna manera para poder preservar la identidad de la joven y la familia en estos momentos.

El progenitor relata que su hija salió con dos amigos, un chico y una chica, a una discoteca del Puerto de Estepona el sábado por la noche. Al regresar dos policías les pararon y preguntaron al chico, que iba la volante, si había bebido. Fuentes de la investigación aseguran que fue el conductor el que se paró al ver el coche patrulla y que los agentes fueron hacia el vehículo a ver qué ocurría. Ambos coinciden en que el chico les dijo que había tomado alcohol cuando los agentes preguntaron.

Fue entonces cuando los dos policías les dijeron que no le iban a denunciar, pero que dejaran el coche allí y se fueran en un taxi. Llamaron al vehículo para que les llevara a casa y se quedaron con los números del conductor y el taxista. «Les llamaron para decirles que no entraran en el apartamento, debieron preguntar la dirección al taxista y se presentaron en el portal», cuenta el padre de la supuesta víctima.

«Se quitaron la ropa, sacaron la cocaína y comenzaron a tocar a mi hija»

Según la versión del progenitor de la joven, cuando los dos agentes llegaron al portal, en el vehículo particular de uno de ellos, le arrebataron las llaves al chico y les dijeron que entraran todos en el domicilio. «Se quitaron la ropa, sacaron la cocaína y comenzaron a tocar a mi hija», explica el padre, quien asegura que la amiga salió huyendo con un ataque de ansiedad y llamó al 061 para contar lo que estaba pasando.

En el piso sólo quedaron el chico, los policías y la víctima. «El amigo intentó pararlos, pero lo redujeron con técnicas policiales. Mi hija se negó rotundamente a mantener relaciones y se pusieron agresivos. Le arrancaron la ropa», señala el progenitor.

Ante la impotencia del amigo, la tumbaron desnuda sobre una encimera, volcaron la cocaína sobre su cuerpo y comenzaron a consumir sobre ella. «Eran dos policías. Forcejó con ellos, pero tuvo que parar», señala el padre, quien asegura que de haber seguido intentando impedir la agresión «a saber cómo hubiera acabado».

«Eran dos policías. Forcejó con ellos, pero tuvo que parar. A saber cómo hubiera acabado»

Tras reducir al amigo, uno de ellos lo sacó del piso, se lo llevó porque iba a por más droga al coche. «Es cuando el otro la violó. La penetró varias veces», apunta el padre, quien explica que los dos agentes huyeron del lugar de los hechos cuando el que estaba fuera avisó de que venía la Policía Nacional avisados por la amiga que había huído.

Finalmente, fueron detenidos el pasado lunes y pasarán a disposición judicial este miércoles. Se les investiga por agresión sexual, amenazas, prevaricación y un delito contra la salud pública. La Policía Nacional tomó en el lugar de los hechos muestras de drogas y diferentes restos genéticos. «También se llevaron la ropa arrancada a mi hija», explica el padre de la joven.

La chica fue llevada al hospital Costa del Sol, donde se activó el protocolo contra las agresiones sexuales. «Físicamente está bien, pero psicológicamente está en shock», explica el padre, que dice que se le exploró para ver las heridas y se le recetó un tratamiento anticonceptivo y otro médico. «Estamos esperando a las pruebas que le hicieron para descartar posibles enfermedades», señala el progenitor, que asegura que la joven está en tratamiento psicológico y no ha dado positivo en consumo de drogas.«¿A quién iban a llamar, si eran policías?», dice el progenitor que es el principal lamento de los jóvenes tras lo ocurrido el pasado fin de semana en Estepona.