CONCIERTOS

Podemos trata de asfixiar Starlite Marbella

La formación morada saca pecho de ser el azote del festival y aduce llevar años «denunciado irregularidades»

Una de las actuaciones del festival Starlite Marbella
Una de las actuaciones del festival Starlite Marbella - FRANCIS SILVA
J.J. MADUEÑO Marbella - Actualizado: Guardado en: Andalucía Málaga

La guerra contra Starlite en Marbella ha llegado a los tribunales. La Fiscalía de Medio Ambiente denunció, tras una investigación del Seprona, a las empresas promotoras del festival ante el juzgado para que abra diligencias de investigación por las obras permanentes que, supuestamente, las compañías propietarias han llevado a cabo en el auditorio de la Cantera de Nagüeles. El Ayuntamiento ya ha informado de que ha expedido licencias de demolición de estas infraestructuras, que son el último y más serio episodio de una campaña de acoso al festival que ha tenido en Podemos su principal baluarte desde que llegó al Ayuntamiento de Marbella en 2015.

Cualquier cosa sirvió para la crítica. Los precios elevados, la puesta en valor de la cantera para que no fuese accesible a gran parte del público, los sueldos que pagaba la empresa a sus trabajadores en verano o el cierre de los accesos para preservar el lugar durante el invierno han sido argumentos para sembrar la discordia. La situación se recrudeció el pasado verano, cuando las «quejas vecinales» hicieron actuar a la Policía Local en varias ocasiones. «Los horarios de cierre, que van más allá del límite máximo de las 2:00 horas permitido, y el nivel de ruido son temas que lleva reclamando Podemos desde hace tiempo», precisó la formación en un comunicado en el que afeaba a Javier Porcuna, concejal de Infraestructuras, no haber controlado estos aspectos.

«A todo ello se unen las presuntas irregularidades en materia de derechos laborales por parte de los organizadores de Starlite, con turnos de trabajo excesivamente largos, horas de descanso insuficientes, poca antelación en su planificación...», remarca Podemos que apunta a un incumplimiento del convenio con el Ayuntamiento.

Según el contrato que Podemos quiere imponer por su situación clave como apoyo del tripartito, no se debe permitir «de ninguna manera» la actividad del «Night Club» más allá de las horas establecidas por ley. El segundo escenario de la cantera debe ser considerado una discoteca y no parte del auditorio de conciertos, como reclamaron sus representantes en las actas de la Policía Local el año pasado. La formación morada también pide que el convenio obligue al festival a dejar la zona libre, para que otros promotores puedan realizar eventos en los meses fuera del verano. Esta versión del convenio obliga a que, si la entidad quiere dejar estructuras o material, debe comprometerse a permitir otros usos, como una carrera popular.

Las imposiciones irían más allá. Podemos quiere controlar la contratación de las empresas. Para ello pretende que se exija una entrega con antelación al Ayuntamiento de los turnos de trabajo, para certificar diariamente el cumplimiento de los mismos, y una modificación del canon, calculado según los beneficios obtenidos por la organización y con un precio por la cesión de los terrenos para aparcamiento. A esto la formación morada suma la pérdida de una de las señas de identidad de Starlite: la exclusividad. La versión podemita del convenio obliga a realizar conciertos cuyo precio no supere los 20 euros.

La promotora de conciertos ha rehusado hacer cualquier manifestación por el momento y sigue preparando el desembarco de estrellas en Marbella para este verano. La nueva edición del festival comenzará el mes que viene con figuras como Elton John.

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