Susana Díaz y José Bernal, durante el acto de la candidata a la Secretaría General del PSOE en Marbella
Susana Díaz y José Bernal, durante el acto de la candidata a la Secretaría General del PSOE en Marbella - J.J.M.
CARRERA A FERRAZ

El PSOE de Marbella pide el voto para Susana Díaz entre lágrimas

La candidata andaluza a las primarias pidió el voto para «ganar las elecciones a la derecha»

MARBELLAActualizado:

El socialismo malagueño vivió una emocionante jornada en la tarde-noche del pasado miércoles en Marbella. Susana Díaz levanta pasiones entre la militancia de la zona. Los abrazos en los pasillos son parte del ritual de la candidata andaluza a secretaria general de los socialistas españoles. Nadie disimula la ilusión, ni la emoción de estar a su lado en la carrera hasta el sillón de mando en Ferraz.

El cariño de los militantes se muestra en todos los estamentos. Entró al grito de ¡Susana! y con las 500 personas agitando las pancartas de apoyo. En este recibimiento, afloraron los sentimientos hasta de los más curtidos y, abrazados antes los militantes, el alcalde de Marbella, José Bernal, se emocionó y, a duras penas, contuvo las lágrimas ante el baño de fraternidad que la agrupación que dirige le estaba dando a su caballo ganador para las primarias.

José Bernal recordó los años de militancia junto a la presidenta en la Juventudes Socialistas y el Parlamento de Andalucía. «Susana suma. Al día siguiente de ser secretaria general va a seguir sumando. Lo he vivido al lado de ella», explicó Bernal, quien recordó que cuando Díaz se presentó a la secretaría general en Sevilla «hubo un debate, pero al día siguiente fue la secretaria de todos los socialistas sevillanos». «Pasó también en Andalucía, donde hubo debate, pero al día siguiente fue la secretaria de todos los socialistas andaluces», apuntó el alcalde, que vaticinó que «va a ser la secretaria general de todos los socialistas españoles, sin duda alguna».

Era el prólogo a la intervención de Susana Díaz, que estuvo regado también por las lágrimas sobre el atril de la veterana Marina Torres, que emocionada recordó su paso por el Ayuntamiento de la ciudad como concejala de Servicios Sociales en los años 80 y la lucha que vivió por las ideas del partido durante la dictadura. El momento de aunar esfuerzos pidieron todos. Susana Díaz es la candidata «de todos los socialistas», como se proclamó, entre el aplauso al ex alcalde marbellí José Luis Rodríguez –anterior a la época de Jesús Gil–.

Y en la oda al «susanismo» salió la candidata para pregonar que quiere ser la «primera secretaria general de PSOE en 140 años de historia». «Me presento porque no quiero a socialistas buenos y malos, que se señale a nadie, se aparte o se machaque», remarcó Díaz, que añadió que quiere «ganar para reflotar la fraternidad, el respeto y el cariño». «Quiero ganar elecciones, me gusta que la gente disfrute de tener alcaldes socialistas y quiero que tengan una presidenta que gane las elecciones y ponga a España mejor, más solidaria y moderna», añadió Díaz, que lucha por gobernar el PSOE para «ganar las elecciones a la derecha».

«La derecha no nos lo va a poner fácil», exclamó Díaz, que repasó las bonanzas de los gobiernos de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero divulgando la necesidad de un partido fuerte porque «47 millones de personas miran para decir que nos pongamos al frente de los problemas de España».

Susana Díaz se encomendó al diálogo, pero aseguró: «No entregaré el PSOE a nadie. Es mucho PSOE. 140 años de historia no es nada. Es poco para lo que le queda por vivir a este partido. Somos los mismo de entonces, los que siempre pelamos por la libertad. Aquellos niños que no podían imaginar que Felipe González fuera presidente». Palabras tras la que proclamó aAndalucía como el «corazón del socialismo» y que sirvieron también para cargar contra el Gobierno Central tras la presentación de los Presupuesto Generales del Estado.

Precisamente la enmienda a la totalidad que prepara el PSOE para las cuentas estatales fue la razón de la ausencia en el acto de Miguel Ángel Heredia, secretario general de los socialistas malagueños, tras la polémica filtración en la que cargaba contra compañeros de partido que apoyan a Pedro Sánchez. Heredia compartió en sus redes sociales su presencia en la reunión del grupo parlamentario para excusarse ante el baño de cariño de que se dio Susana Díaz en Marbella.