Rafa Almarcha
Rafa Almarcha - ABC
MÚSICA

Rafa Almarcha: «No somos hijos de papá; somos gente que curra»

«Siempre Así» volvió a llenar la cantera de Starlite de rumbas en una noche de diversión y con la compañía de Arturo Pareja Obregón

MARBELLAActualizado:

«Siempre así» llegó a Starlite Marbella con ganas de volver a llenar la cantera de sueños. Ya estuvo en el festival antes y volvió anoche con un rotundo éxito. Ahora este grupo sevillano, que presume con orgullo por el mundo de ser de Andalucía, crea una noche «muy especial en un entorno alucinante». Acompañados por Arturo Pareja Obregón hicieron que la rumba rebotara en la piedra para agitar las olas de bahía de Marbella. Llevan 25 años pegados a una guitarra, cantando para ser felices y son un grupo de amigos que promete estar sobre el escenario hasta que «el público se harte». Rafa Almarcha, su productor y director artístico habla del grupo.

– «Siempre así», pero así cómo...

– Simples y de verdad. Lo que nos ha traído hasta aquí, después de un millón de discos, de 25 años y más de 1.000 conciertos en nuestra carrera, ha sido que lo que ve la gente es verdad. Lo que se ve es un grupo de amigos que se quieren sinceramente y que llevan la música de su tierra por bandera. Lo que intentamos es hacer feliz a la gente y eso se percibe y les engancha.

Starlite dice que llega la «frescura de la rumba», ¿son sólo un grupo de rumbas?

– Llevamos cualquier tipo de música para adelante, pero siempre con tintes de folclore andaluz. La rumba es nuestro palo más claro y donde nos sentimos más cómodos. Pero nuestras canciones no sólo son rumbas. En el concierto siempre hay una sevillana y luego hay baladas o alguna canción menos arrumbada. Pero la base sólida del grupo es la rumba, porque la gente nos conoce y nos sentimos cómodos ahí.

– ¿Cómo ha conseguido sobrevivir el grupo 25 años?

– Con mucho respeto sobre todo. Siempre poniéndote en el sitio del otro. Cuando hay tanto cariño es más fácil. Ya tenemos lazos familiares entre nosotros. Como en todas las familias se discute, pero si no hay un acuerdo se saca adelante con democracia y con buen ánimo para arreglar las cosas. Es muy importante poner cada uno de nuestra parte para que la relación funcione. Luego en lo musical sí que es verdad que tengo más responsabilidad, pero intento que siempre haya consenso a pesar de tener el voto de confianza para hacer lo que crea conveniente.

¿Qué destacaría de todo lo pasado?

– La profesionalización del grupo. Cuando éramos niños montamos el grupo como un juego. Era un hobby para sacar dinerito para nuestros gastos. Eso se convirtió de la noche a la mañana en un fenómeno en Sevilla. En el 1992 nos comenzaron a llover los contratos y tuvimos que tomar decisiones, como aparcar nuestras carreras profesionales para cantar. Ha sido todo gracias a la generosidad y a embarcarnos en esta aventura. Siempre ha evolucionado a mejor y con naturalidad, desde cuando hemos vendido tres discos de platino hasta ahora que ya nadie vende discos. Hemos sabido adaptarnos a los tiempos. Siempre apostamos por la calidad.

¿Y el futuro?, ahora que los discos no se venden como antes...

– El disco es una tarjeta de prestación. La música se escucha vía digital en plataformas como Spotify o iTunes. Ahora el futuro lo escribimos a corto plazo. No nos planteamos grandes metas. Trabajamos, ensayamos y tenemos una buena oficina de manager que nos cuida en todo lo que sea necesario para no deteriorar o quemar al grupo. Año tras año hacemos hasta 60 conciertos. Vamos caminando y, si hay buena respuesta, seguiremos para adelante. Mientras el público tenga ilusión seguiremos para adelante.

¿Cuál es su público?

– Tenemos la suerte más grande que puede tener un artista. Viene a vernos desde niños a abuelos. El perfil es muy heterogéneo.

¿Y por qué dicen que son un grupo de «pijos»?

– No lo sé. Nos ha tocado esto, pero los que nos conocen saben que somos gente normal, que curra y que no somos hijos de papá. Nadie nos ha regalado nada.

¿También os definen como «un grupo andaluz»?

– Y muy orgullosos de ello. Pero el grupo andaluz toca en toda España, Latinoamérica y todos lados. La música andaluza es universal. Si te miras el «top-ten» de los más vendidos, cuatro o cinco discos son de origen andaluz. Estopa, Alejandro Sanz, Malú, Vanesa Martín, Manuel Carrasco... Ser andaluz es un orgullo que nos ha abierto infinidad de puertas, aunque Andalucía no es donde más cantamos. El grupo es andaluz, y a mucha honra, pero tiene un marcado acento universal.

¿El ser andaluz vende?

– A la vista está. Si tienes algo que decir vendes. Joaquín Sabina o Raphael también son andaluces. Si eres artista, el ser andaluz ayuda porque estás impregnado de arte por todos lados. En los pueblos, en la historia, la pintura, la música... El arte es algo muy natural en el pueblo andaluz, está metido en el ADN de nuestra tierra. No es que si eres andaluz ya eres un artista. Pero si eres artista y andaluz has mamado mucho arte y te ayuda a destacar.