Calle San Miguel de Torremolinos
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SUCESOS

Regateaba a sus víctimas para despistarlas y robarles la cartera en Torremolinos

Cae en la localidad malagueña con más de 50 detenciones a sus espaldas que tiraba a sus víctimas al suelo tras fintarlas

MÁLAGAActualizado:

Tenía más de 50 detenciones anteriores, pero más moral que el Alcoyano. Y ha vuelto a caer pese a su destreza futbolística, a medio camino entre las fintas de Butragueño y la contundencia de un fornido defensa central. La Policía Nacional ha detenido en Torremolinos al presunto responsable de un robo con violencia usando el método conocido como «el regate de fútbol».

La detención se ha producido después de la denuncia de una de sus víctimas, un varón de edad avanzada, que contó a los agentes cómo su agresor se acercó a él y entabló conversación sobre fútbol, deporte del que aseguró ser muy aficionado.

La sorpresa para la víctima llegó cuando el ahora detenido comenzó a simular que le hacía regates de fútbol. Pero no tuvo mucho tiempo para disfrutar de sus destrezas, puesto que acto seguido el falso futbolista le puso la zancadilla y lo tiró violentamente al suelo, momento que aprovechó para sustraerle la cartera del bolsillo del pantalón.

Como era un viejo conocido de las fuerzas del orden, la Policía no tardó mucho en identificarlo. El mismo día en que ocurrieron los hechos, el pasado fin de semana, los agentes fueron a detenerlo a su domcilio.

Pero el «ladrón futbolista» no quería que su amplia estadística de detenciones se viese ampliada. Se negó a abrir la puerta y trató de huir descolgándose por el balcón de su casa. Los policías, alertados por el portero de la finca, emprendieron la persecución del indidviduo, que no dudó en saltar varias verjas e incluso tirarse desde una altura de más de cinco metros en su afán por escaparse. Del balompié pasó al atletismo en su versión más dura.

En su huida, el detenido se iba desprendiendo de varias prendas de ropa. Llevaba hasta cuatro camisetas diferentes y dos pantalones. No era márketing: su objetivo era poder despistar a los guardias.

Pese a sus esfuerzos, los agentes lograron darle alcance y lo arrestaron. Ya ha pasado a disposición judicial.