Iglesia del Carmen de Benalmádena
Iglesia del Carmen de Benalmádena - G. MAPS
RELIGIÓN

Susto en Benalmádena por un senegalés que no quería mujeres en la iglesia

El hombre tiene problemas mentales e irrumpió el pasado Viernes Santo en la parroquia del Carmen gritando para echar a las feligresas del templo

MÁLAGAActualizado:

En el sexto día de Semana Santa (Viernes Santo), los feligreses de la parroquia de la Virgen del Carmen de Benalmádena estaban celebrando la Liturgia de la Pasión del Señor, cuando irrumpió un hombre de tez oscura. Se fue directo al púlpito y tomó la palabra. Comenzó a gritar. Vociferaba contra las mujeres. No las quería en el templo, dijo que había que echarlas de allí y cundió el miedo. Se alertó a la Policía Nacional e intervino ante el susto generalizado.

Finalmente, detuvo al hombre de nacionalidad senegalesa. Se lo llevó y arrancó una investigación por un delito contra los sentimientos religiosos. Según narró el propio comisario provincial de la Policía Nacional de Málaga, Francisco López Canedo, en la presentación del balance de seguridad de la Semana Santa, con el avance de las diligencias se detectó, por parte de los agentes, que el arrestado «tenía las facultades mentales perturbadas».

Es uno de los casos en los que han saltado las alarmas durante la Semana Santa, pero no el único. En la capital hubo dos episodios en los que la población se alertó y la Policía Nacional tuvo que actuar para saber lo que estaba ocurriendo. Con un nivel de alerta antiterrorista cuatro (5 es el máximo) en el país toda precaución es poca.

Miedo a atentados

Por esta razón, cuando los viandantes del Pasaje de Atocha en la capital vieron un hombre de rasgos árabes llegar con premura, bajarse del coche, dejarlo aparcado y salir corriendo, se asustaron y avisaron a las autoridades, que intervinieron para constatar que el hombre corría porque llegaba tarde a una cita con el dentista.

Alarma similar a la que dieron varias personas que estaban esperando el paso de las procesiones por la Alameda cuando vieron a dos sirios gritando en árabe en medio de la calle. Se asustaron y llamaron a la Policía, que los identificó. Se trataba de un padre y un hijo sirios de nacionalidad americana que estaban discutiendo en la calle cómo llegar al hotel entre la maraña de obras y calles cortadas que es esta parte de la ciudad, acentuadas las dificultades en este tipo de festividades.

No es la única falsa alarma que se ha producido en la Semana Santa de Málaga. El año pasado una disputa el Lunes Santo se convirtió en reyerta, acabó en carreras y se produjo una avalancha en calle Carretería durante la procesión del Cautivo, que puso en peligro a miles de personas. Mantener la calma es fundamental ante este tipo de situaciones.

El ejemplo de actuación fue la amenaza de bomba que el año pasado hubo durante el traslado de al cofradía de Zamarrilla. La procesión siguió su curso hasta que se constató que era mentira y se identificó a un hombre que decía ser anarquista y estaba en prisión por otros delitos.

Menos delitos

Pero no siempre son falsas alarmas. De hecho, en la provincia se han registrado por parte de la Policía Nacional un total de 1.133 hechos delictivos y se han detenido a 144 personas. Los datos son inferiores en un 27 por ciento al 2017. Los descensos son generalizados en todas las tipologías, desde las lesiones, malos tratos, delitos contra la libertad sexual y los relativos al patrimonio, mientras que el único hecho que ha sufrido un breve repunte es el de las estafas con tarjeta de crédito.

Este año se han incrementado el número de actas por posesión y consumo de drogas en un 2,88 por ciento y los servicios humanitarios en un 118.75 por ciento. También se han elevado las inspecciones a establecimientos en un 50 pro ciento.