Un edificio de corte moderno de más de 5.000 metros cuadrados
Un edificio de corte moderno de más de 5.000 metros cuadrados - Fran Silva
TRADICIONES

Y en Málaga se armó el gran belén

Abre en Mollina impulsado por un empresario local el mayor museo de nacimientos del mundo con más de 1.000 figuras

MÁLAGAActualizado:

«Hemos nacido en un país católico y nuestras vivencias navideñas están ligadas a los villancicos y a los belenes». Los pueden sacar de los colegios más laicistas u ocultar en estancias imposibles de los ayuntamientos de «progresista» inclinación. Pero el empresario malagueño Antonio Díaz no se rinde al sometimiento de Papá Noel. Tiene más que clara la vigencia de uno de nuestros símbolos más genuinos de la Navidad. Hasta el punto que, gracias a un tesón de coleccionista que le ha permitido compilar en los últimos años miles de figuras de medio mundo, sumado a su voluntad de mecenas, ayer hizo realidad su sueño. En su localidad natal, Mollina, pueblo cercano a Antequera, abrió las puertas de su museo, el que apuesta por ser el mayor del mundo dedicado a los belenes.

Al pie de una autovía, rodeado de olivos, el centro se encuentra en un edificio de corte moderno de más de 5.000 metros cuadrados. Por la fisonomía vanguardista del inmueble, resulta complicado anticiparse a lo que el visitante se va a encontrar en su interior. Pero nada más acceder a su vestíbulo una reproducción del arco que mandó levantar en Roma Constantino I, el primer emperador que autorizó el culto cristiano, nos va situando. A su lado, una figura de San Francisco de Asís, iniciador de los nacimientos, da la bienvenida hacia una imponente exposición en la que tienen cabida 60 belenes y un millar de figuras de reconocidos autores nacionales e internacionales. Los hay de muy diversos tipos y escuelas.

En miniatura, en diorama, cúpulas y monumentales. Uno de ellos, de 25 metros, representa las ocho provincias andaluzas. La mayor parte de las figuras, auténticas esculturas, están hechas a palillo. Es decir, son únicas pues no han sido elaboradas mediante moldes. Cataluña e Italia, con mayor tradición, son los lugares de donde procede la mayor parte de las piezas. Pero Díaz también ha peregrinado por otros puntos del planeta en busca de sus tesoros, que ahora ya son de todos. Hasta de la India hay representación.

El «proyecto belenes», como su promotor gusta de llamarlo, es el culmen personal a una vida de éxito empresarial. Díaz dirige actualmente sus firmas (que van desde la agricultura a la construcción) desde Granada, pero su vinculación con Mollina nunca ha dejado de ser intensa. «Y quería devolver a mi tierra algo de lo mucho que me ha dado», afirma a ABC tras atender al obispo de la Diócesis, Jesús Catalá, que no ha querido perderse las delicias de las siete salas en exposición.

También ha influido la suerte. En realidad, el empresario pretendió en principio montar un museo en torno a la almazara. «Y como se acercaba la Navidad, pensé en poner un belencito». Pero entonces en su camino se cruzó otro Antonio, Bernal. afamado artesano de Arcos de la Frontera que le mostró sus creaciones.

Se encendió la chispa y prendió la determinación de constituir la fundación Díaz Caballero, sumando a su apellido el de su esposa. Será la que gestione el museo, levantado con fondos íntegramente privados. «Cuando yo falte, el museo será del pueblo», aclara el mecenas. Antonio Díaz prefiere no cuantificar la inversión que ha hecho entre la colección de figuras y la construcción del edificio, pero a pocos se le escapa que suma varios millones de euros. «No quiero que se hable de eso; lo importante es salvaguardar la tradición», concluye.