Desembarco de un alijo de droga en abril en el pueblo de La Línea
Desembarco de un alijo de droga en abril en el pueblo de La Línea - ABC
LA LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO

Brutal paliza a un guardia civil en La Línea al ser reconocido

Camino del trabajo media docena de personas se abalanzaron sobre él a la seis de la mañana

Cinco puntos de sutura en los labios y hematomas en la cara y las cervicales

SEVILLAActualizado:

Seis menos cuarto de la mañana de un día normal de trabajo. Un guardia civil, vestido de paisano, se dirige en su coche al puesto de trabajo cuando ve otro auto que hace unas maniobras extrañas en La Línea, Cádiz. Con unas ráfagas de luz de sus faros le advierte que se detenga. Lo hace, pero cruzando su coche contra el de él.

Dos hombres salen y le reconocen que es un «chivato», así llaman despectivamente a los agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que luchan contra el narcotráfico y el contrabando de tabaco. Y se lían a golpes y mamporrazos contra el agente. Le ayudan cuatro o cinco personas más que acuden a sumarse a la brutal agresión. Resultado: cinco puntos de sutura en los labios, inflamaciones en la cara y en las cervicales y traslado al hospital donde le han dado una baja laboral.

José Encinas, secretario provincial de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Cádiz declara a este periódico que lo ocurrido ayer en La Línea, «ni es un hecho aislado, ni es un hecho puntual». «Lo venimos denunciando desde hace mucho tiempo, que el paro, el desarraigo y la falta de expectativas están creando un caldo de cultivo para que se dé una connivencia entre narcos y cierta población del Campo de Gibraltar», explica Encinas.

Mil euros al día

«Aquí un chaval puede ganar mil euros al día por vigilarnos, lo que no va a ganar ni en un mes; estos hechos violentos contra los agentes de la autoridad van en aumento, y por mucho que pedimos más medios y refuerzos no llegan», se quejan desde AUGC. Esta asociación piensa personarse como acusación particular en este caso, que ya está en manos de la Policía Nacional que ha abierto las primeras diligencias.