Continua el juicio de la pieza política de los ERE con la declaración de Jacinto Cañete
Continua el juicio de la pieza política de los ERE con la declaración de Jacinto Cañete - ABC/PEPO HERRERA
AGENCIA IDEA

Caso ERE Andalucía: Jacinto Cañete siguió pagando las ayudas bajo sospecha porque «no tenía otra opción»

El exdirector de la agencia IDEA afirma que nunca tuvo sospecha de irregularidad sobre el procedimiento de ayudas sociolaborales

SEVILLAActualizado:

El que fuera director general de la agencia pública IDEA entre mayo de 2008 y diciembre de 2009, Jacinto Cañete Rolloso, ha declarado este martes en el juicio de la pieza política del caso ERE que «no tenía otra opción» que no fuera pagar las ayudas sociolaborales y a empresas en crisis bajo sospecha que concedía la Dirección General de Trabajo de la Consejería de Empleo.

Las ayudas se plasmaban en convenios particulares entre Empleo y la agencia IDEA, el ente instrumental de otra Consejería (Innovación) encargado de darle al botón para abonar las subvenciones con el dinero que anualmente le enviaba Empleo a través de las cuestionadas transferencias de financiación.

«Cuando llegaban los convenios, venían revisados por los servicios jurídicos y financieros de la agencia y nuestro única participación era firmar para pagar, no teníamos otra opción», ha afirmado Cañete a preguntas de la Fiscalía en el juicio que se celebra contra 22 ex altos cargos de la Junta de Andalucía, entre ellos los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán. El programa presupuestario 31L, el fondo de los ERE, «llevaba funcionando ocho años cuando yo llegué» al cargo y «le doy con la más absoluta normalidad continuidad».

El exdirector de la agencia IDEA, que se enfrenta a 8 años de prisión y 30 de inhabilitación para empleo o cargo público, ha reconocido que «nosotros no veíamos ni un solo expediente» de ayuda, porque estos estaban en la Dirección General de Trabajo. El fiscal le preguntó si había hablado con el exconsejera de Innovación Francisco Vallejo sobre los informes de control financiero permanente realizados por la Intervención a la agencia IDEA, en los que se cuestionaba el procedimiento de ayudas, que carecían de fiscalización previa. «Nunca tuvimos sospecha de la más mínima irregularidad», aseguró Cañete.

El exdirector de IDEA ha querido dejar claro que esta entidad pública nunca concedió una ayuda sociolaboral, sino que «lo que hacía era pagar« y «nunca hubo ninguna relación directa entre la agencia y beneficiarios de ayudas».

Cañete ha reconocido que nunca se leyó «en profundidad» los informes con las advertencias de la Intervención y que el director financiero de la agencia IDEA, Antonio Diz Lois, le «hizo un resumen» y le comentó que el ente que dirigía «cumple con la normativa». El fiscal también le preguntó si conocía «las disfunciones» que recogían estos informes entre la forma de contabilizar el gasto y la naturaleza de las operaciones. A este respecto, Cañete respondió que «yo no conocía ni tenía por qué conocerlo, porque yo no soy un experto presupuestario».

En su declaración, el exdirector de IDEA se ratificó en las manifestaciones que hizo en el juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, donde afirmó que «si me llego a enterar de alguna de las cosas que he visto a posteriori… donde iban dirigidos algunos de esos fondos, le aseguro que no sé lo que hubiese hecho».

Cañete, que permaneció 18 meses en el cargo, ha relatado que el pago de las ayudas sociolaborales era un trámite puntual dentro de sus múltiples ocupaciones. «Yo hacía 40.000 kilómetros al año desde Ayamonte hasta Pulpí viendo diferentes problemas, y no es de extrañar que este tipo de documentos técnicos no pasaran por mí». De hecho, indicó que durante su etapa IDEA tramitó más de 18.000 incentivos a empresas y 24.000 ayudas a autónomos.

Como anécdota, durante la vista oral el presidente del tribunal, Juan Antonio Calle Peña, llamó la atención del exconsejero andaluz de Innovación Francisco Vallejo, acusado en este proceso, por repantingarse en su asiento. «Señor Vallejo, siéntese bien», le conminó.