Un vehículo anunciando un acto electoral de Manuel Fraga en Sevilla
Un vehículo anunciando un acto electoral de Manuel Fraga en Sevilla - ABC
HISTORIA

¿Cómo votó Andalucía en las primeras elecciones democráticas?

Los comicios generales de 1977 se saldaron con una alta participación, algún susto y un sinfín de anécdotas

SEVILLAActualizado:

Votar es hoy un ritual de lo más natural del mundo. Pero el 15 de junio de 1977, los cerca de 3,4 millones de andaluces que estaban llamados a las urnas, después de cuarenta años de dictadura, tuvieron que hacer un curso acelerado de democracia para asimilar conceptos como papeleta, cabina, sobre, urna, mesa o colegio electoral. Hizo falta mucha pedagogía, incluso periodística. ABC de Sevilla dedicó una página entera a explicar «la mecánica del voto» bajo el instructivo título de «Guía para votar».

No todos siguieron estos consejos al pie de la letra. El resultado fue una primera jornada electoral en la geografía andaluza preñada de despistes, anécdotas pintorescas, bulos sobre actos terroristas y hasta sustos como la detonación de tres artefactos explosivos en Sevilla y Córdoba, que no consiguieron deslucir ni un gramo la conquista de la democracia.

A contracorriente de la expresión mayoritaria del país, Andalucía fue de los pocos territorios, junto Asturias y la actual Comunidad Valenciana, donde el PSOE liderado por el joven abogado de Sevilla Felipe González ganó a la UCD de Adolfo Suárez, con Soledad Becerril como la representante regional más sobresaliente.

El PSOE sacó 27 escaños en el Congreso. Ganó a la UCD de Adolfo Suárez

Aquellas primeras elecciones generales fueron un preludio de lo que iba a venir después: casi 40 años de hegemonía socialista en la Comunidad desde la constitución en el salón de actos de la Diputación de Cádiz de la junta preautonómica en mayo de 1978. Había nacido, sin saberlo, el verdadero hecho diferencial de Andalucía. Aquellos primeros votantes que vestían pantalones de campana y camisas ajustadas de franela y que escuchaban las canciones de Los Brincos y Pop-Tops, estaban haciendo historia.

El 15 de junio de 1977, los andaluces eligieron a 97 representantes en las Cortes. En el Congreso, pusieron a 27 diputados socialistas, 26 de la UCD, cinco del PCE y uno del PSP del profesor Enrique Tierno Galván. Hubo que esperar dos días para conocer los resultados definitivos y acabar con el suspense sobre el empate inicial entre el PSOE y UCD. El partido de Suárez, que se presentó con el eslogan «votar centro es votar Suárez», sólo superó a los socialistas de Felipe y Alfonso Guerra en Huelva, Granada y Almería.

Hasta ahí los números. La normalidad y la amplia participación dominaron una jornada donde no faltaron otros episodios que el imaginario colectivo ha acabado mandando al baúl del olvido. Sevilla se despertó algo sobresaltada.

No habían abierto los colegios electorales cuando, a las 7.30 horas, los funcionarios que montaban guardia en la Junta Electoral de Sevilla detectaron un paquete sospechoso en la ventana de despacho del juez de guardia. Diez minutos después, el paquete envuelto en una bolsa de basura explotó tras una llamada anónima. Dejó seis heridos. Hora y media antes, habían detonado otros dos explosivos en el Palacio de Justicia y el Edificio de Servicios Múltiples de Córdoba.

Dos monjas, detenidas

En Málaga la nota pintoresca la pusieron dos monjas, que fueron detenidas mientras repartían propaganda del Partido Comunista de España, vulnerando la norma que lo prohíbe expresamente durante la jornada electoral. Las religiosas pertenecían a la orden de las Hermanitas de Jesús.

Muchos electores llegaban al colegio y preguntaban por qué no aparecía en la papeleta el nombre del líder del partido. Explicarles que éstos se presentaban por otras provincias era tarea larga para sus entendederas y sumamente delicada, por lo que de influencia indebida podía suponer.