La fruta era el vehículo para introducir la droga en España
La fruta era el vehículo para introducir la droga en España - ABC

El corazón libra al narco más longevo de la Costa del Sol

Abdelkader Balani llevaba más de 50 años introduciendo droga en Andalucía hasta que fue detenido pero acaba de salir en libertad

MÁLAGAActualizado:

Era una empresa familiar dedicada al tráfico de drogas. Capaz de meter miles de kilos de cocaína en Andalucía escondida en frutas. En la cúspide estaba Abdelkader Balani de 72 años de edad y natural de la provincia marroquí de Nador –junto a la frontera de Melilla–. Era el «patriarca» e instruyó a su familia. Llevaba desde los 17 años dedicado al contrabando.

Comenzó con el hachís y se convirtió en uno de los reyes de la coca, gracias a sus contactos con empresarios del Levante español, que le facilitaron el acceso a las rutas de importación de frutas en España. Era discreto y se convirtió en el traficante más longevo de Andalucía.

Vivía en Fuengirola con su familia una vida lujo pagada con dinero en efectivo, introducido con viajes constantes a Marruecos. «Es uno de los narcos más importantes capturados en Andalucía. Se sintió intocable durante más de 50 años», aseguran fuentes de la investigación.

La familia

Su hijo Mohamed era su lugarteniente y su hija Olaya manejaba el entramado económico. Su mujer, otras dos hijas y yernos, también participaban del negocio. Eran parte de una organización familiar desarticulada por la Policía Nacional el pasado 21 de diciembre, cuando se le incautaron casi 1.000 kilos de cocaína ocultos en piñas en el Puerto de Algeciras.

Balani entró en prisión, pero el pasado 2 de enero la Audiencia Provincial de Málaga le dejó en libertad. Los abogados aportaron informes sobre un problema cardíaco por el que necesitaba medicación y cuidados.

El anciano narco quedó en libertad. El resto de la familia sigue en la cárcel, pero «El Laca» —es su apodo— salió para frustración del equipo que se jugó el pellejo para detenerlo. Regresó a una de sus casas de Fuengirola.

«Estamos seguros de que va a ser condenado. La libertad es una maniobra de sus abogados para justificar la minuta», señala uno de los agentes que participó en la operación, que añade que el grupo que le detuvo tiene el respaldo de la juez que le metió en prisión. «Ella se opuso a esta libertad. Esos problemas de corazón no le impidieron su actividad criminal», remarcan a ABC.

Discreto e infalible

No cometía errores, era discreto y por eso operó tanto tiempo sin problemas. Se sintió «intocable» en la cúspide de una familia consagrada al crimen. «Un patriarca que aleccionó a todos durante su vida para llevar la organización», explican las mismas fuentes.

Les enseñó y basó el imperio en relaciones de confianza, sin teléfonos y sin gente fuera de la familia que pudiera cometer errores. Cada uno tenía su estatus y su papel diferenciado.

Abdelkader Balani era «el capo» y así se comportó en su detención en el aparcamiento del aeropuerto de Málaga. Había viajado a Marruecos para introducir dinero en efectivo, iba con parte de la familia.

«Salió dando voces, diciendo que dónde estaba la droga, sacando pecho y gritando que era un empresario que pagaba sus impuestos. Llevaba unos 20.000 euros en efectivo encima», apuntan fuentes de la operación, que aseguran que es «muy inteligente» y que «supo hacerlo» para mantenerse medio siglo.

El típico hijo de narco

Mohamed Balani era el segundo en el escalafón. «Un típico hijo de narco», le definen. No era discreto como el «patriarca». Llevaba una vida más alegre en la Costa del Sol.

Se le ha documentado asistiendo a los lugares de moda de Marbella, con fiestas entre mujeres, alcohol y drogas. Siempre con ostentación. «Le gustaba enseñar que tenía plata», remarcan.

En una reunión seguida por la Policía constataron cómo delante de Balani hijo un sicario tiroteó a uno de los asistentes. Sin embargo, «no hay evidencias de que tengan delitos de sangre». «Eran narcos de guante blanco», explican.

Estudios financieros

El vástago Balani fue una pieza clave. Está probado por la Policía que viajó Colombia y que tenía contactos en Sudamérica. «No hemos conseguido averiguar quiénes eran los proveedores», lamentan los agentes. En la operación de diciembre se le incautó un contenedor con 33 kilos de cocaína procedente de Costa Rica y otro con 960 kilos procedente de Ecuador, pero ni rastro del suministrador en origen.

Lo que sí se definió es que Olaya manejaba la parte económica. Su padre le pagó estudios financieros para ello. Crearon un imperio con más de 50 inmuebles en España y con un capital desconocido en Marruecos.

Su mujer y sus otras dos hijas se dedicaban a blanquear «barbaridades» de dinero negro. En una de estas operaciones invirtieron dos millones de euros en montar una farmacia para una de ellas. A la familia se les incautó 180.000 euros en efectivo o 200.000 euros en joyas. Se bloquearon más de dos millones de euros en cuentas bancarias.

Un yerno policía

Junto a ellas estaban dos de sus yernos. Uno de ellos era policía nacional en Estepona. Los ojos de la organización en las autoridades para marcar a los agentes que se les acercaran e instruir a la familia en cómo evitar ser detectados.

Controlaba matrículas y movimientos. «Hubo veces que se excusó en el trabajo y lo cazamos en actividades junto al resto de la organización», explican los agentes.

El otro yerno detenido se dedicaba a la importación de coches alemanes de lujo.

Se les decomisaron 15 vehículos, pero lo habitual es que renovaran la flota cada mes y siempre circularan con las matrículas provisionales de Alemania, haciendo imposible la identificación de los conductores cuando subían en convoy a Madrid a 250 kilómetros por hora.

En la operación se decomisaron inhibidores de frecuencia y dispositivos de geolocalización. En cinco horas habían ido, mantenido un encuentro corto de unos minutos y vuelto a Fuengirola, Benalmádena, Estepona o cualquier lugar de la Costa del Sol donde tenían propiedades, según fuentes de la investigación, que desean una larga condena para que el narco más longevo de la Costa del Sol pueda volver a prisión.