Carmen Calvo, María Jesús Montero, José Guirao y Luis Planas
Carmen Calvo, María Jesús Montero, José Guirao y Luis Planas - ABC
POLÍTICA

Cuatro ministros andaluces, pero ninguno de Susana Díaz

Pedro Sánchez hace un guiño al poder territorial del partido en Andalucía con los nombramientos de Carmen Calvo, Montero, Luis Planas y José Guirao

SevillaActualizado:

Concesiones al PSOE de Andalucía pero ninguna a Susana Díaz. Así ha conformado Pedro Sánchez su cartera de ministros en las que ha nombrado hasta a cuatro andaluces con peso pero, «casualmente», ninguno de ellos es afín a la presidenta. Más bien todo lo contrario. Son socialistas andaluces abiertamente hostiles al liderazgo de la lideresa regional con la salvedad de María Jesús Montero, que tampoco ha sido un guiño a Díaz sino que ha supuesto un desarme para el Gobierno andaluz, ya que la deja sin discurso de confrontación, el eje de la mayoría de sus mensajes.

Montero es ahora la encargada de llevar a cabo la reforma de la financiación autonómica, lo que supone, de facto, quitar a Susana Díaz el protagonismo nacional en este debate que ella había conseguido reivindicando los derechos de Andalucía y su defensa de la igualdad de todos los ciudadanos, vivan donde vivan. Todo un golpe de efecto.

Pedro Sánchez es consciente de que necesita a Andalucía para su proyecto de España, y mucho más si su objetivo es ganar las próximas elecciones. Pero también que su relación con Susana Díaz es prácticamente imposible de recomponer.

No comparten nada: ni el proyecto de partido, ni el proyecto de país ni quiénes deben ser los aliados políticos para el futuro. Precisamente por eso mantienen una tensión que se ha visto en la conformación del Gobierno y que se seguirá viendo en los nombramientos de los segundos escalones.

Pedro Sánchez ha querido elegir a socialistas andaluces que tampoco comparten el modelo de Susana Díaz, una manera clara y rotunda de demostrar que es posible otro PSOE de Andalucía al margen de Susana Díaz.

Carmen Calvo ha sido del equipo de Manuel Chaves. Desde hace años permanece separada de la actual dirección del PSOE y ha estado siempre junto a Pedro Sánchez cuando el aparato del partido lo apartó. Ahora es la mujer que susurra al oído del presidente y su influencia es mucho más que notable.

Todo el mundo sabe, además, que la relación con Susana Díaz es nula.

El nombramiento de Luis Planas ha sido también muy claro en cuanto al enfrentamiento con la presidenta andaluza. Planas ha sido el único socialista andaluz en tratar de enfrentarse a la lideresa en el control por el PSOE regional. Se presentó a las primarias en 2013 para ser Secretario General y el aparato controlado por los susanistas evitó que lograse el altísimo número de avales requeridos para poder llevar a los militantes a las urnas.

Con el nombramiento del ministro de Cultura, José Guirao, ocurre prácticamente lo mismo. Es un hombre sugerido por Carmen Calvo que permanece al margen de la dirección del PSOE de Andalucía. Otro andaluz no susanista en la cúspide del poder. Es más, el vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, sólo acertó a decir que es una persona «muy comprometida con Andalucía desde el punto de vista de la cultura» y que fue director general de la Junta de Andalucía, al ser preguntado por su valoración.