Participantes el pasado martes en el debate sobre la subasta de medicamentos en el Club Antares
Participantes el pasado martes en el debate sobre la subasta de medicamentos en el Club Antares - JUAN FLORES

¿Dónde va el dinero ahorrado con las subastas de medicamentos en Andalucía?

Asociaciones de pacientes y farmacéuticos piden al SAS que cambie de modelo y alertan del desabastecimiento de farmacias

SEVILLAActualizado:

La subasta de medicamentos del Servicio Andaluz de Salud (SAS) vence en el Tribunal Constitucional (que desestimó el recurso del Gobierno central) pero no convence. Representantes de asociaciones de pacientes y de la patronal farmacéutica andaluza exigen a la Junta de Andalucía que deje de sacar a concurso público los principios activos más recetados por los médicos del SAS con el objetivo de reducir la millonaria factura de fármacos.

El rechazo al modelo implantado en 2012 fue unánime entre las voces que se escucharon este martes en un debate organizado por el Club Empresarial Antares, donde tomaron parte diputadas del PP y de Ciudadanos. El resto de grupos con representación parlamentaria fueron invitados, pero rehusaron participar.

Establecida la premisa mayor —«la subasta debe retirarse»—, destacaron los «perjuicios» y «problemas» que, según relataron los afectados, este sistema genera en enfermos crónicos, polimedicados y de edad avanzada. María Victoria Martín, presidenta de la Asociación de Pacientes Anticoagulados y Coronarios de Málaga, se quejó de los «continuos desabastecimientos» que se vienen produciendo en las farmacias andaluzas. Provoca que a los pacientes que toman anticoagulantes se les cambie el fármaco y sus efectos. «Este paciente está en riesgo y hay muchos ictus porque no podemos llevar un control», señala.

«No queremos consumir medicamentos genéricos; están jugando con vidas»

Martín añade que a las personas mayores, los desabastecimientos «pueden llevar a confusiones graves, al cambiar el envase, la forma y el color de los medicamentos». «En agosto los enfermos de asma no podían tomar su medicación porque no había en las farmacias», alertó. «Estamos jugando con vidas; no queremos consumir genéricos», proclamó Martín, que se presentó en el debate como una enferma crónica.

Remedios Gómez Cabello, que preside el Foro Andaluz de Pacientes, lleva 30 años padeciendo una artritis reumatoide activa, cuestiona la subasta de medicamentos porque «genera desigualdad al dejar a los pacientes andaluces sin acceso a los medicamentos del sistema nacional de salud». «¿Dónde está el dinero ahorrado? ¿No debería invertirse en salud?», se preguntó.

En la idea de que el modelo «crea pacientes de segunda» incidió el presidente de la Alianza General de Pacientes, Antonio Bernal. «La subasta no funciona» y «vamos a terminar con una medicina clasista porque el que pueda se paga el fármaco que quiera y el que no, se tiene que tomar el que le den», advirtió este responsable. Frente al «enrocamiento» de la Junta, propuso montar un «comité de expertos» y adoptar el sistema que propongan.

El presidente de la Confederación de Empresarios de Oficina de Farmacia de Andalucía (CEOFA), José Luis Márquez, aseguró a Efe que el día 10 de octubre faltaban en las farmacias andaluzas 71 de los 515 medicamentos subastados, lo que supone que no se pueden dispensar un 14% de los fármacos comprados.

Márquez también ha destacado que algunas asociaciones de pacientes han alertado de que medicamentos adquiridos por subastas tienen peores efectos terapéuticos que los convencionales y ha recordado que las agencias europea o estadounidense del medicamento han alertado de deficiencias en laboratorios asiáticos, muchos de los cuales se adjudican las subastas de la Junta de Andalucía.

La patronal cuestiona el ahorro económico de las subastas de fármacos y critica la falta de transparencia: «No sabemos donde se pagan, quien los recibe y si revierten en la sanidad».

Respuesta del SAS

En el SAS lo niegan tajantemente. En un comunicado remitido a la presa, la Consejería de Salud sostiene que «la garantía de abastecimiento de estos fármacos está en torno al 95%» y que está «trabajando» para aumentar el grado de dispensación de los medicamentos seleccionados. Añadió que va a excluir de los convenios a los laboratorios que cuyo porcentaje de suministro sea inferior al 85%». También indicó que a los pacientes crónicos se les prescribe un medicamento por principio activo y que las farmacias le venden uno «con la misma presentación comercial», seleccionada por el SAS.

Al igual que los pacientes, la diputada del PP Catalina García cuestionó el ahorro porque la subasta aumenta las consultas médicas y la hospitalización. A la larga «hay más gasto», afirma. Isabel Albás, diputada de Ciudadanos (socio del PSOE en el Parlamento) confesó que la Junta «no me ha dicho donde va ese ahorro económico» y apostó por cambiar la subasta por una central de compras a nivel nacional.