Fernando Villen Rueda, exdirector general de la Faffe, en el Parlamento andaluz en 2016
Fernando Villen Rueda, exdirector general de la Faffe, en el Parlamento andaluz en 2016 - JUAN JOSÉ ÚBEDA
ENTREVISTA

Fernando Villén: «Por error pagué con la tarjeta de la Faffe en el club de alterne creyendo que era la mía»

El exdirector de la fundación de la Junta de Andalucía asegura que devolvió los 538 euros gastados durante una despedida de soltero en Don Angelo

SEVILLAActualizado:

Siete años después de abandonar la dirección-gerencia de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe), Fernando Villén Rueda está en boca de todo el mundo. La utilización de una tarjeta de la extinta entidad de la Junta de Andalucía dedicada a impartir cursos a parados en el club de alterne sevillano Pub Don Ángelo lo ha puesto bajo los focos de los telediarios mucho tiempo después de haber dejado la Administración. Su boca había permanecido sellada hasta ahora.

En su primera conversación con un periodista desde que el PP denunció el uso indebido de la tarjeta, al hilo de una declaración realizada por el propietario del establecimiento a la Guardia Civil, Villén reconoce los hechos pero con matices: «Fue un error. Me confundí y pagué con la tarjeta de la fundación en el club creyendo que era la mía porque eran idénticas pero sólo fueron 538 euros».

«Si hubiera tenido que meter el PIN, ese error no se hubiese producido, pero te salía un papelito, tú lo firmabas y ya está», declara. Su voz suena templada a través del teléfono a pesar de que se queja de que «me están destrozando». Insiste en que «no me he llevado un duro de nadie».

Villén asegura que devolvió el dinero a los pocos días, tan pronto como la dirección financiera del ente público se percató. «Si hubo algún gasto indebido, lo devolví. La dirección financiera no dejaba pasar una. Si algo está mal, salta inmediatamente», se justificó. La Unidad Central Operativa (UCO), a instancias del juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, le investiga por un supuesto desvío de dinero público, así como a otros exresponsables de la Faffe y empresas beneficiadas con contratos.Villén, que ahora está en paro, niega el quebranto: «No hay menoscabo de fondos públicos».

«Estaba en el contexto de un despedida de soltero; al club de alterne no sólo se va a lo que se va, sino a estas cosas»

El ex gerente de la Faffe sostiene que «en ningún caso» endosó a la cuenta institucional un cargo de 14.737 euros, como señala el PP-A. «Era imposible porque la tarjeta tenía un tope mensual de 3.000 euros. No me permitía gastar más», expone. Villén no supo precisar por qué entre las operaciones de abono realizadas con medios de pago electrónicos figura una devolución por este importe, según el extracto de movimientos de la cuenta del club de alterne aportado a la UCO. «Imagino que el local se equivocó conmigo o con otro cliente e hizo la devolución después», conjeturó.

El dueño del club tampoco aclaró a qué obedecía este importe cuando declaró como testigo el 5 de noviembre de 2015. Los agentes le preguntaron si hubo anulaciones o devoluciones de servicios abonados. Les contestó que pudo haber reintegros con cantidades pequeñas, de unos 300 euros, debido «a desacuerdos en la facturación».

«El único que entró en mi etapa fue mi sobrino. No voy a echar a mi familia, que llevaba 19 años trabajando en el Fondo de Promoción de Empleo»

Fernando Villén acudió al local, «en el contexto de una despedida de soltero; a los club de alterne no sólo se va a lo que se va, sino a estas cosas», se justifica. «Entre los dos o tres compañeros salíamos a ciento y pico; ellos me dieron el dinero en efectivo y pagué yo con la tarjeta, con tan mala fortuna que me equivoqué», lamenta. «No es una tarjeta black ni opaca, sino una normal que sólo podía usar yo y que utilizaba a veces para pagar un cáterin cuando teníamos un evento o alguna vez que me quedaba en un hotel porque estaba todo el día de viaje», relata. Había dos tarjetas más, que solía llevar el chófer: una para el pago del peaje y otra para la gasolina, apunta.

Enchufismo

Pero las tarjetas no han sido las únicas sombras que se proyectan sobre su gestión al frente de la Faffe en los últimos días. ABC reveló que seis antiguos trabajadores declararon que el exalcalde de Montellano (Sevilla) Francisco Aguilera Acevedo se dedicaba a dormir y leer la prensa en su horario de trabajo en el ente público. Villén replica que «nunca, jamás» se enteró de este caso: «De haberlo sabido, está en la calle inmediatamente. La Faffe es una organización muy grande y no conocía a todo el mundo».

La Junta liquidó la fundación en mayo de 2011, pero sus 1.291 asalariados fueron integrados en el Servicio Andaluz de Empleo, donde trabajan actualmente. Entre ellos, cuatro familiares de Villén: un hermano, su mujer, su cuñado y un sobrino. «El único que entró en mi etapa fue mi sobrino; el resto provenían del Fondo de Promoción de Empleo», un ente estatal transferido a la Junta, el germen de la Faffe.

«No voy a echar a mi familia, que llevaba 19 años trabajando allí», sale al paso de las críticas por el supuesto enchufismo. La Guardia Civil descubrió vínculos políticos o sindicales con más de 200 empleados. «En ocho años creamos 19.000 contratos laborales. Que haya 200 por obra y servicio, pues mire usted, puede ser, pero en la estructura de mando de la Faffe, salvo yo [fue secretario de Empleo del PSOE andaluz hasta 2010], no hay nadie del partido», responde al periodista. «Me he llevado muchos disgustos porque he tenido que rechazar a mucha gente porque no tenía perejil», añade.