Madres y niños del colegio Reggio de Puerto Real manifestándose para que se retire el amianto
Madres y niños del colegio Reggio de Puerto Real manifestándose para que se retire el amianto - ABC
EDUCACIÓN

Guerra contra el amianto en los colegios andaluces

Ya hay un centro en huelga y los padres de toda Andalucía empiezan a movilizarse para que se retire el material cancerígeno

SEVILLAActualizado:

La situación no tiene vuelta atrás. Los múltiples informes internacionales vinculados a la Organización Mundial de la Salud, OMS, las recomendaciones del Parlamento Europeo, y las denuncias de sindicatos de enseñanza, además de plataformas creadas exprofeso (como Amianto Cero) han conseguido movilizar a las asociaciones de padres y madres de toda Andalucía que han iniciado una guerra abierta contra la Junta pidiendo la retirada del amianto que hay en los colegios públicos de toda la comunidad.

La situación ha llegado a tal punto que los padres del colegio Reggio de Puerto Real llevan tres días sin llevar al centro a los niños, en una huelga que están dispuestos a alargar hasta que les den las vacaciones de verano. Y han amenazado a la Junta con no matricularlos el próximo año si no retiran de manera inmediata el suelo de un aula que ha sido precintada ante el grave riesgo que suponía para la salud así como los techos de uralita que hay en todo el edificio. Una medida extrema que supondría un grave problema para la Consejería de Educación ya que tendrían que reubicar a más de 400 niños en otros colegios del entorno.

Por el momento, el Ayuntamiento de la localidad se ha comprometido a retirar el suelo del aula precintada pero nada más, lo que no satisface a los padres ya que el edificio tiene más de 50 años, cuando la vida útil del amianto es de 40, por lo que supone un riesgo cierto para los pequeños.

El caso es sólo un ejemplo de lo que está ocurriendo en otros muchos colegios andaluces. Se ha detectado amianto en el Luis Ponce de León y Pedro Antonio de Alarcón, de Rota; San Juan de Dios y Lomopardo, en Jerez de la Frontera; Nuestra Señora de los Remedios en Cártama (Málaga) ; San José Artesano en Torreblascopedro (Jaén), José Calderón en Campanillas (Málaga) y junto al José Sebastián y Bandarán en Sevilla, centros que están ya en pie de guerra contra este material calificado oficialmente como cancerígeno y causante directo de múltiples enfermedades que se desarrollan a largo plazo. El problema es que lo más probable es que no sean los únicos en lo que hay este riesgo cierto.

Ante esta situación, el Defensor del Pueblo Andaluz ha abierto una queja de oficio ya que es posible que se estén conculcando los artículos 15 y 27 de la Constitución (derecho a la integridad física y derecho a la Educación). En esta queja, el Defensor ha reclamado a la Junta un plan de actuaciones y un calendario de trabajos para ir sustituyendo las estructuras de dicho material.

Además, el defensor está contemplando la posiblidad de aumentar esta queja al resto de centros afectados, sobre todo escuchando a las ampas de todas las provincias que están comenzando a movilizarse. La Federación Andaluza de Ampas también está muy interesada en el tema y está consultando a expertos jurídicos por si fuese necesario endurecer su actitud.

El portavoz de la plataforma Amianto Cero de Málaga, Francisco Puche, ha hecho un estudio sobre 200 colegios de su provincia en los que ha detectado que el 30% tenían amianto, un porcentaje que puede ser similar o no en el resto de Andalucía.

Inventario

El principal inconveniente de este problema es que no se sabe qué centros están realmente afectados por este problema. El amianto se utilizó con profusión en suelos, techos, tuberías, canalizaciones de agua y un sinfín de productos más desde 1950 hasta 2002 cuando se prohibió su uso.

Por eso la principal reivindicación de los padres es que se elabore un inventario del estado de los colegios, así como un plan para eliminar el amianto progresivamente empezando por los centros más antiguos y más deteriorados. Un enorme proyecto que obligaría a un importante presupuesto para poder llevarlo a cabo.

La Consejería de Educación, por su parte, sólo tiene una versión oficial. Según un portavoz autorizado, la normativa no obliga a la retirada inmediata del amianto y se está vigilando cualquier rotura o deterioro de los materiales de los colegios, donde pueden desprenderse las peligrosas partículas. Según dice la Junta, en ese caso se actúa con las medidas necesarias.