La Matriz representa a 119 hermandades filiales y 60 asociaciones rocieras de toda España
La Matriz representa a 119 hermandades filiales y 60 asociaciones rocieras de toda España - J. M. SERRANO
ROCÍO

La Hermandad Matriz del Rocío, «por la unidad de España»

La corporación rociera se posiciona ante «los gravísimos acontecimientos» que vive Cataluña

ALMONTEActualizado:

La Hermandad Matriz del Rocío de Almonte aprobó en la noche del martes una declaración «por la paz y la unidad de España» tras conocerse la declaración unilateral ambigua de independencia por el presidente de la Generalitat «contraviniendo nuestro orden constitucional y sus propias leyes autonómicas». La Hermandad apela a la recuperación de «la sensatez de los dirigentes catalanes para que regresen con sus instituciones a la ley, como premisa indispensable para recomponer el marco de entendimiento conculcado y violentado» y, mostrando su adhesión incondicional a las fuerzas de seguridad del estado, realiza un «llamamiento a la paz y a la unidad de España, que son valores supremos que no se pueden poner en riesgo bajo ningún pretexto».

La declaración aprobada por el cabildo ordinario de la Hermandad Matriz recuerda que El Rocío es fraternidad en torno a una devoción mariana caracterizada por su fuerte implantación en todo el territorio nacional, en el que se contabilizan ciento diecinueve hermandades filiales y sesenta asociaciones rocieras, repartidas por toda España. «Dos de estas filiales están establecidas en Cataluña, donde la presencia significativa de emigrantes andaluces configuró una hermandad en el año 1970 en Barcelona, y otra en Cornellá en el año 2012; así como, varias asociaciones rocieras (en Sabadell, Hospitalet de Llobregat, Mataró o la Comarca del Garraf). Un testimonio elocuente de la fuerza de la devoción rociera en tierras catalanas y una manifestación más de su indiscutible españolidad, donde desde hace más de cuarenta años se celebra una multitudinaria romería en su honor en el Bajo Llobregat», señala la declaración.

«Es por ello, -continua- que ante los gravísimos acontecimientos que está viviendo esta comunidad hermana, concluidos en el día de hoy con una declaración unilateral ambigua de independencia por el presidente de la Generalitat, realizada contraviniendo nuestro orden constitucional y sus propias leyes autonómicas, desde esta Hermandad Matriz apelamos, una vez más, a la recuperación de la sensatez de sus dirigentes, y les invitamos a regresar con sus instituciones a la ley, como premisa indispensable para recomponer el marco de entendimiento conculcado y violentado. A parar esta deriva que está produciendo dolor, desgarro y una profunda división y fractura en la sociedad catalana, con evidentes signos de descomposición y de violencia, y que puede derivar en consecuencias difíciles de calibrar en estos momentos. Un llamamiento, en definitiva, a la paz y a la unidad de España, que son valores supremos que no se pueden poner en riesgo bajo ningún pretexto».

La declaración añade una meción a la «adhesión incondicional» de la Matriz a las fuerzas de seguridad del estado, «ultrajadas estos días, imprescindibles en una sociedad democrática avanzada para preservar la convivencia de sus ciudadanos».

La declaración de la hermandad concluye invocando «en esta hora de angustia para tantos catalanes y españoles, la intercesión de nuestra madre, la Santísima Virgen del Rocío, mediadora universal de todas las gracias, y la acción fecundadora del Espíritu Santo que le da título, para que los representantes institucionales de nuestro país acierten a reconducir de forma pacífica y ordenada este desafío al Estado de Derecho, y busquen y encuentren el camino de la normalización de la sociedad catalana, poniendo por encima de cualesquiera otras aspiraciones y pretensiones el interés general de todos los españoles, con sentido de la justicia, de la equidad y de la solidaridad. Y declaramos nuestro apoyo a todas las instituciones, a todos los ciudadanos, especialmente a los catalanes, y a nuestras hermandades y asociaciones rocieras, empeñados en estos momentos tan difíciles en preservar el marco de convivencia que, con no poco esfuerzo y sacrificio, los españoles nos dimos en 1978, en forma de Constitución, y que ha propiciado la mayor etapa de bienestar y de crecimiento de nuestra historia».